Se juntan los "therians" en Córdoba: "Un espacio seguro para conectar"
A través de las redes sociales, realizaron convocatorias para conocerse personalmente.


El fenómeno de los "therians" cobró gran visibilidad en Córdoba tras conocerse que uno de ellos habría mordido a una adolescente en Jesús María. En este sentido, diferentes ciudades se preparan para albergar encuentros organizados por esta incipiente comunidad. Estas reuniones buscan ofrecer "un espacio seguro para conectar, compartir y ser quien realmente sos", según rezan las consignas de los organizadores.

La agenda de actividades incluye diversos puntos geográficos de Córdoba. El evento central en la Capital tendrá lugar en el Parque de las Tejas, el próximo viernes 20 a partir de las 17. No obstante, el interior provincial también registra una actividad intensa.
En Alta Gracia, se organiza una movida para este sábado 14 a las 18 en el predio del Sierras Hotel. En el sur provincial, en Coronel Moldes, se convoca a una juntada el domingo 15 a las 19 en el Parque Sarmiento, con la consigna de llevar máscaras propias.
El término es una abreviatura de “therianthropy” y describe a personas que experimentan una identificación profunda y persistente con un animal. Según los integrantes de esta comunidad, su percepción interna es la de un alma animal vinculada a un cuerpo humano.

Es fundamental distinguir que los therians mantienen plena conciencia de su realidad física humana; su vivencia es de carácter subjetivo y perceptivo. En la práctica, esto suele manifestarse a través del uso de máscaras de animales como lobos, zorros, felinos o perros, una imagen cada vez más frecuente en espacios públicos de grandes centros urbanos de Argentina.
La irrupción de esta corriente no está exenta de controversia. Recientemente, se registró una denuncia en la ciudad de Córdoba donde una madre aseguró que un joven identificado con esta tendencia mordió a su hija a la salida de un colegio.

Este tipo de incidentes, sumado a la estética de la comunidad, despertó desconcierto entre adultos y especialistas. El debate actual oscila entre la interpretación del fenómeno como una nueva forma de expresión personal y de identidad en la juventud, y la preocupación de sectores vinculados a la salud mental que intentan trazar límites y comprender el trasfondo de esta tendencia.