La reciente detención de Marianela Palmero, pareja de Claudio Barrelier, provocó un efecto dominó en la causa por el femicidio de Agostina Vega en Córdoba. La Justicia ahora centra su atención en inquilinos de la casa de la calle Juan del Campillo 878.

Detuvieron a Marianela Palmero, la pareja de Claudio Barrelier por el femicidio de Agostina Vega
En el momento del crimen, además de los protagonistas, en la propiedad se encontraban cinco personas: Palmero, su hija de 11 años y tres inquilinos. Estos últimos fueron identificados en el expediente como Matías, Lucas y Ludmila.
La presión sobre estos testigos creció con las declaraciones de la abogada querellante, Fernanda Alaniz. Para la letrada, es necesario que la fiscalía revise el estatus legal de quienes convivían en lo que denominó un “aguantadero real”, según le dijo a La Voz en Vivo.

El “grito” que fractura el pacto de silencio
Uno de los puntos más críticos de la investigación gira en torno a un grito que se habría escuchado la noche del sábado 23 de mayo. La querella sostiene que, si el sonido fue percibido desde la calle, es imposible que pasara inadvertido dentro de la casa.

“Es lógicamente imposible que nadie haya escuchado nada. Todos pasaron por ahí una, dos o tres veces”, afirmó Alaniz en recientes declaraciones. Esta lógica busca que los inquilinos dejen de ser considerados simples testigos y pasen a ser investigados como sospechosos.

La sospecha de la querella es que el entorno de Barrelier pudo haber colaborado de alguna forma en la limpieza o el ocultamiento. “Nosotros pretendemos que todos respondan”, enfatizó la abogada ante la posibilidad de nuevas imputaciones por encubrimiento.
Un “aguantadero” bajo la lupa judicial
La descripción de la propiedad como un “aguantadero” no es casual. Según fuentes de la causa que hablaron con La Voz, varios de los residentes tenían historiales complejos o conexiones con el delito. No se trataría de una convivencia azarosa, sino de un grupo compacto.

Además, el fiscal Raúl Garzón ya cuenta con pruebas de que la escena del crimen fue lavada meticulosamente. Pese a este esfuerzo, el uso de luminol permitió detectar restos de sangre en un pequeño baño y en un freezer.
Este hallazgo refuerza la idea de una logística compartida para borrar evidencias. La Justicia busca determinar si Matías, Lucas o Ludmila participaron activamente en estas maniobras o si su silencio fue parte de un acuerdo de protección.

¿Hubo más cómplices? Una nueva pista y el entorno de Barrelier bajo la lupa de la Justicia
Barrelier, Palmero, Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani son, hasta ahora, los cuatro detenidos en la causa que entra en una etapa de definiciones. El testimonio de los habitantes de la vivienda será crucial para determinar si hubo más manos implicadas en el horror que sacudió a Córdoba.
