El impactante detalle que escondía Claudio Barrelier en la biblioteca de su casa del horror
Se reveló que el principal imputado en el femicidio de Agostina Vega en Córdoba poseía una colección completa de libros sobre asesinos en serie y más.


El femicidio de Agostina Vega sigue sumando detalles que perfilan la oscura psicología del principal acusado. Trascendió que Claudio Barrelier era un lector de crónicas policiales aberrantes y técnicas de criminalística.

La investigación judicial, que ya permitió el acceso al interior de la casa de calle Juan del Campillo, en barrio Cofico, puso el foco en la biblioteca personal del imputado. Los elementos hallados sugieren una obsesión por el comportamiento de criminales famosos y la metodología de los asesinatos.
Según informó el canal Crónica TV, en la habitación del acusado se encontró una colección completa de libros sobre crímenes. Entre los títulos destacados figuran obras de periodistas y escritores que analizan "crímenes perfectos" e historias de asesinos en serie.

La investigación detectó que el sospechoso tenía una especial predilección por los textos del periodista Ricardo Canaletti. Específicamente, contaba con ejemplares de “Crímenes sorprendentes”, donde se repasan hechos aberrantes y casos históricos de mucha repercusión.
“Tenía la edición completa de esos libros. Este dato no es menor para entender su mentalidad”, señalaron durante la cobertura de Crónica TV. Los analistas sugieren que sujetos con perfiles psicopáticos suelen tener la obsesión de copiar acciones de casos ya conocidos.
Los especialistas consultados por el medio citado explicaron que los asesinos suelen seguir una modalidad o situación muy específica. En el caso de Barrelier, se planteó que podría haber intentado emular comportamientos descritos en sus lecturas para atacar a sus víctimas.
El informe subrayó que el imputado seguía un patrón aparente con menores de entre 12 y 15 años. Esta conducta se reflejaría en denuncias previas que datan de hace una década y en testimonios de otras jóvenes que habrían estado bajo su sometimiento.

Incluso se mencionó que el hallazgo de estos libros de cabecera ayuda a comprender la frialdad del acusado. Luego del crimen, se lo vio caminando frente a su casa y vigilando el alcance de las cámaras de seguridad para intentar evadir la justicia.
Estas lecturas sombrías convivían con un entorno cargado de objetos cotidianos. Las fotos del interior de la vivienda de Barrelier muestran un living con televisores, una heladera con fotos familiares y una notable cantidad de peluches y juguetes infantiles.

Sin embargo, fue en ese mismo hogar donde los peritajes científicos encontraron pruebas contundentes. El reactivo luminol detectó rastros biológicos en el baño, sector que habría sido clave en la mecánica del femicidio de la adolescente.

Actualmente, Barrelier permanece detenido en la cárcel de Bouwer, imputado por homicidio triplemente calificado. La Justicia continúa analizando si el contenido de su biblioteca influyó en la planificación del descarte del cuerpo en Ampliación Ferreyra.