La investigación por el femicidio de Agostina Vega continúa incorporando pruebas sobre lo que ocurrió después del asesinato de la adolescente de 14 años. Para los investigadores, uno de los aspectos más estremecedores del expediente es la maniobra que habría desplegado Claudio Barrelier, principal acusado de la causa, para intentar ocultar el crimen y dificultar su esclarecimiento.
Según la hipótesis que sostiene la fiscalía, el femicidio ocurrió en la vivienda que Barrelier ocupaba en barrio Cofico. A partir de ese momento, el acusado habría puesto en marcha una serie de acciones destinadas a eliminar evidencias y evitar que el cuerpo fuera encontrado.
La hipótesis sobre el desmembramiento de Agostina Vega
De acuerdo con la reconstrucción judicial, Barrelier habría desmembrado el cuerpo de Agostina con el objetivo de facilitar su traslado y ocultar el crimen. Para los investigadores, esa maniobra formaría parte de un plan posterior al asesinato destinado a retrasar el hallazgo de la víctima y dificultar la obtención de pruebas.
La pesquisa sostiene que, una vez concretada esa acción, los restos fueron trasladados hasta un descampado de barrio Ampliación Ferreyra, donde días después fueron encontrados por las autoridades. Ese recorrido constituye uno de los ejes centrales de la investigación, que busca reconstruir con precisión cada movimiento realizado tras el crimen.
El rol de los imputados por encubrimiento del femicidio de Agostina Vega
Mientras avanza la causa, la fiscalía también intenta determinar cuál fue la participación de las personas acusadas de encubrimiento. La investigación procura establecer si colaboraron de alguna manera en las maniobras posteriores al asesinato o si fueron inducidas por Barrelier, una posibilidad que aparece mencionada en distintas declaraciones incorporadas al expediente. Uno de los imputados incluso sostuvo, a través de su defensa, que fue engañado por el principal acusado.
En paralelo, el expediente incorpora testimonios de familiares, exparejas y personas que conocieron a Barrelier. Según esas declaraciones, el acusado mantenía una conducta marcada por episodios reiterados de violencia física y psicológica, especialmente hacia mujeres de su entorno.
Los investigadores también destacan su capacidad para manipular a quienes lo rodeaban. Esa característica, sostienen, habría sido determinante durante las horas posteriores al femicidio, cuando presuntamente intentó desviar la investigación y ocultar lo ocurrido.
Mientras continúan las pericias y la recolección de pruebas, la Justicia busca reconstruir cada instancia posterior al asesinato para determinar el grado de responsabilidad de todos los imputados y establecer cómo se desarrolló la presunta maniobra destinada a ocultar uno de los femicidios que más conmocionó a Córdoba en los últimos años.