Crimen dentro de la cárcel de Bouwer: hay 11 trabajadores implicados
La Cámara de Acusación confirmó la elevación a juicio por la muerte de César Darío Moreno, ocurrida en 2023.


La Justicia de Córdoba confirmó la elevación a juicio de 11 agentes penitenciarios y profesionales de la salud por la muerte de César Darío Moreno, un detenido que falleció en septiembre de 2023 luego de permanecer más de 48 horas inmovilizado en la cárcel de Bouwer.

La resolución fue dictada por la Cámara de Acusación de Córdoba, que ratificó la investigación encabezada por el fiscal de Instrucción José Mana. El futuro juicio deberá determinar qué responsabilidad tuvo cada uno de los acusados en las circunstancias que rodearon la muerte del hombre de 50 años. Nueve de los imputados están acusados de tortura seguida de muerte, un delito que contempla la pena de prisión perpetua.
Moreno fue detenido a mediados de septiembre de 2023 en la vía pública, mientras atravesaba una crisis de salud mental. Según consta en la investigación, padecía trastorno bipolar y no tenía antecedentes penales.
Luego de pasar por la Unidad de Contención del Aprehendido (UCA), fue trasladado al módulo MD1 de la cárcel de Bouwer. Apenas dos días después de su ingreso, protagonizó un altercado con un agente penitenciario y fue reducido por varios efectivos.
Según la acusación fiscal, después del episodio Moreno fue llevado a un sector del establecimiento que no contaba con cámaras de seguridad. La investigación sostiene que allí habría sido golpeado por los agentes que participaban del procedimiento. Posteriormente, el hombre habría permanecido inmovilizado durante más de 48 horas.

El expediente describe que fue sujetado de muñecas, tobillos, pecho y muslos durante ese período. También sostiene que recibió una alimentación e hidratación insuficientes y que no recibió la atención médica que necesitaba.
Uno de los elementos centrales de la investigación es el resultado de la autopsia y de los estudios forenses realizados sobre el cuerpo. Los peritos detectaron 66 lesiones, compatibles con golpes, y determinaron que Moreno murió a causa de un tromboembolismo pulmonar agudo.
Para la fiscalía, la muerte estuvo vinculada con la combinación de los traumatismos y la prolongada inmovilización a la que había sido sometido. El fallecimiento ocurrió poco después de que finalmente le retiraran las sujeciones.
El juicio tendrá en el banquillo a once personas con distintos niveles de responsabilidad. Nueve de ellos (Lucas Iván Argüello, Néstor Eduardo Bazán, Maximiliano Nicolás Cebrero, José Eduardo Flores, Roberto Ángel Molina, Mariano Edgardo Santucho, Leonel Axel Vaquel, Ignacio Edgardo Segobia y Ana Laura Grassi) están acusados de tortura seguida de muerte. Por esta calificación, podrían recibir prisión perpetua en caso de ser encontrados culpables.
En tanto, Pablo Adolfo Luján, quien era responsable del módulo, está imputado por incumplimiento de los deberes de funcionario público. El enfermero Martín Lautaro Aracena, por su parte, enfrenta cargos por omisión de denunciar torturas.

Los agentes de mayor rango y aquellos acusados directamente por las torturas permanecen bajo prisión preventiva. Ahora será el juicio oral el que deberá determinar qué ocurrió durante las horas que Moreno permaneció bajo custodia y si las conductas atribuidas a cada uno de los imputados fueron determinantes para su muerte.