Héctor Pinamonti falleció en Sampacho, lugar donde residía, durante el último fin de semana. El religioso había cobrado notoriedad regional tras ser el centro de múltiples denuncias por abuso sexual, hechos que habrían ocurrido cuando las víctimas eran niñas.

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Murió Héctor Pinamonti, un sacerdote acusado de múltiples abusos
A diferencia de los tiempos de la justicia civil, el proceso interno de la Iglesia Católica concluyó con una declaración de culpabilidad. Según consta en documentación oficial del Obispado de la Villa de la Concepción del Río Cuarto, firmada por el obispo Adolfo Uriona el 3 de febrero de 2021, el sacerdote fue declarado imputable del delito de abuso sexual contra una menor de edad.

Como consecuencia de este proceso eclesiástico, las autoridades resolvieron imponerle una sanción que le prohibía "ejercer el ministerio sagrado en público" de forma indeterminada. Sin embargo, la institución optó por no expulsarlo del estado clerical, medida que generó controversia en su momento.
A pesar de la contundencia de la investigación canónica, la situación en los tribunales ordinarios fue distinta. La justicia penal no pudo avanzar con una condena efectiva debido a que los hechos denunciados habían prescripto por el paso del tiempo.
Ante la imposibilidad de una sanción penal, las víctimas y sus familias impulsaron una demanda civil contra la Diócesis de Río Cuarto. Esta acción legal busca una reparación por los daños sufridos, fundamentada en la responsabilidad institucional de la Iglesia sobre los actos cometidos por sus integrantes mientras ejercían funciones religiosas.
Repercusión en la comunidad de Sampacho
El caso Pinamonti dejó una huella profunda en Sampacho. En 2022, vecinos de la localidad realizaron manifestaciones en el domicilio del sacerdote para expresar su rechazo y exigir justicia por las denuncias presentadas.

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Tras su fallecimiento, los restos del sacerdote fueron despedidos en el templo de la Consolata, en la misma localidad, antes de ser sepultados.
