Femicidio en Córdoba: Laurta fue imputado por tenencia de material de abuso sexual infantil
La Justicia de Córdoba amplió la acusación tras el análisis forense de su celular.


Pablo Laurta, quien permanece detenido y enfrenta cargos por un triple homicidio, sumó este miércoles una nueva y grave imputación. La decisión fue tomada por el fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual de Primer Turno, Juan Ávila Echenique, luego de recibir los informes de las pericias tecnológicas realizadas sobre el celular del acusado.

La evidencia surgió durante el análisis del teléfono celular que le fue incautado a Laurta al momento de su detención en Gualeguaychú, Entre Ríos. En aquel operativo, el hombre fue capturado en un hotel tras haberse llevado por la fuerza a su hijo de cinco años.
Si bien la Policía Científica buscaba inicialmente elementos que aportaran datos a la causa por el doble femicidio en Córdoba, los técnicos detectaron archivos de carácter delictivo no relacionados con los crímenes principales. Según fuentes judiciales, en el dispositivo se encontraron archivos que evidenciarían la circulación y recepción de material de abuso sexual infantil.

Esta nueva causa avanza de forma independiente al proceso por homicidio que ya fue elevado a juicio oral y público. En la provincia de Córdoba, Laurta está acusado de homicidio calificado por el vínculo, alevosía y violencia de género tras el asesinato de su expareja, Luna Giardina, y de su suegra, Mariel Zamudio.
A este prontuario se suma una imputación en la provincia de Entre Ríos por el crimen de Martín Palacio, el remisero que el acusado habría contratado para huir y al que posteriormente habría asesinado.
La noticia de esta nueva imputación surge apenas una semana después de una audiencia en la ciudad de Concordia, donde Laurta realizó declaraciones públicas ante la prensa. En esa oportunidad, el acusado manifestó a los gritos: “La Justicia no investigó los secuestros y abusos a mi hijo. Quiero que se sepa la verdad”.

Sin embargo, las pruebas recolectadas en su propio dispositivo contradicen su postura y complican su situación ante el fuero especializado en delitos contra la integridad sexual. Mientras el proceso por el triple crimen se encamina al debate oral, esta nueva investigación añade una capa de complejidad técnica y judicial a uno de los casos más impactantes de los últimos años en la región.