Córdoba: creían que había sido un incendio, pero descubrieron algo mucho peor
En las últimas horas detuvieron a tres nuevos sospechosos y ya son cuatro los imputados en la causa.


La investigación por el ataque contra Carlos Beltrán, un joven de 22 años que fue encontrado herido tras el incendio de una vivienda en Villa María, tuvo avances importantes en las últimas horas. La Policía de Córdoba detuvo a tres nuevos sospechosos, quienes se suman a un primer imputado que ya se encontraba bajo custodia.

La causa dio un giro luego de que los primeros peritajes determinaran que las lesiones que presentaba la víctima no eran compatibles con el incendio. Esa conclusión llevó a los investigadores a reconstruir una secuencia previa de secuestro, agresiones y privación ilegítima de la libertad.
Los procedimientos fueron realizados por la Dirección General de Investigaciones Criminales de la Policía de Córdoba. Como resultado de los allanamientos, quedaron detenidos tres hombres de 21, 26 y 36 años, acusados de los delitos de privación ilegítima de la libertad calificada y lesiones graves.

Durante los operativos también fueron secuestrados cuatro celulares que serán peritados para determinar si contienen información vinculada con la planificación o ejecución del ataque. Con estas detenciones, ya son cuatro los sospechosos que permanecen a disposición de la Justicia.
De acuerdo con la reconstrucción realizada hasta el momento, Carlos Beltrán salió de su casa el sábado por la noche para asistir al cumpleaños de un amigo.
Según contó su madre, Mónica Gallardo, más tarde se retiró del lugar junto a un conocido y desde entonces la familia perdió contacto con él. Al mediodía del domingo, ante la falta de noticias, comenzaron a buscarlo por distintos sectores de la ciudad.

Poco después, vecinos les advirtieron que el joven estaría retenido dentro de una vivienda del barrio La Calera. Horas más tarde fue encontrado durante el incendio registrado en esa propiedad.
Uno de los elementos que analiza la investigación es la declaración de un vecino que habría intentado intervenir antes de que el incendio se produjera.

Según relató la madre de la víctima, el hombre ingresó a la vivienda, observó manchas de sangre y pidió que dejaran salir al joven. De acuerdo con ese testimonio, los presuntos agresores respondieron: "No, la cagada ya nos la mandamos". La fiscalía incorporó esa declaración para reconstruir las horas previas al hallazgo.
El joven continúa internado en la unidad de terapia intensiva del Hospital Regional Pasteur de Villa María. El parte médico señala que presenta múltiples traumatismos, heridas en distintas partes del cuerpo y lesiones en el rostro.
Su estado sigue siendo reservado, mientras la Justicia avanza con la reconstrucción de los hechos y busca determinar cuál fue la participación de cada uno de los detenidos en el ataque.