Buscaban a Agostina Vega y los llamaban desde un penal: una frase encendió las sospechas
A 100 días de la desaparición y femicidio de Agostina Vega, la investigación continúa reconstruyendo qué ocurrió.


Los abuelos de Agostina Vega relataron cómo la familia recibió numerosas llamadas mientras difundía la búsqueda de la adolescente. Algunas de esas comunicaciones, según contaron, fueron realizadas desde establecimientos penitenciarios y llegaron incluso mientras los familiares estaban reunidos con investigadores en la Jefatura de Policía.
Uno de esos llamados dejó una frase que ahora forma parte de las sospechas de la familia sobre la posible participación de otras personas en el crimen: “Claudio me la pasó”.
Después de la desaparición de Agostina, la familia comenzó a difundir su imagen y sus números de teléfono a través de las redes sociales para intentar obtener información sobre su paradero.
Según relató su abuela, esa decisión derivó en la recepción de numerosas llamadas. “Nos hacían llamadas a mí y a Melisa, como las dos teníamos publicados los números en las redes”, contó.
La mujer aseguró que algunas comunicaciones provenían de personas que se encontraban presas. El episodio continuó incluso cuando la familia se encontraba en dependencias policiales. Según su relato, una llamada desde un número privado llegó mientras estaban reunidos con los investigadores.
“Había una llamada en particular que nos hacían a las dos desde un número privado. Hasta cuando nosotros estábamos con los investigadores en Jefatura nos llamaban y los investigadores escuchaban la llamada”, relató en diálogo con Cadena 3.
De acuerdo con su testimonio, durante esas comunicaciones los interlocutores sostenían que Agostina continuaba con vida, una versión que desvió la atención de la familia durante las primeras horas de la búsqueda.
Una de las frases mencionadas por la familia quedó especialmente marcada: “Claudio me la pasó”. La abuela interpretó esa comunicación como un indicio de que Claudio Barrelier pudo haber contado con la ayuda de otras personas. “Había cómplices del asesino”, sostuvo.
La abuela también cuestionó el accionar de las autoridades durante las primeras horas posteriores a la desaparición. “El domingo a mi nieta no la buscó nadie”, afirmó, en referencia al momento en que la familia intentaba obtener respuestas sobre el paradero de la adolescente.
Según su relato, mientras ellos difundían la búsqueda también debieron afrontar comunicaciones que aportaban información falsa o confusa. Para la familia, esas circunstancias forman parte de las preguntas que todavía quedan por responder sobre lo ocurrido antes y después del asesinato.
El reclamo de la familia también apunta al tratamiento que recibió Agostina después de su desaparición. Sus abuelos cuestionaron las versiones que circularon sobre la vida privada de la adolescente y consideraron que algunas de ellas terminaron revictimizándola. “Hablan mal de Agostina, todos los días la matan”, lamentaron.
“El caso de mi nieta tiene que ser un antes y un después para que algo cambie”, expresó la abuela, quien reclamó además la incorporación de personal civil capacitado para intervenir en este tipo de búsquedas.
La investigación judicial continúa mientras la familia mantiene el pedido de esclarecer cada una de las circunstancias que rodearon la desaparición y el femicidio de Agostina.