"Tiene bastante...": apuntaron contra la pareja de Claudio Barrelier en el caso Agostina Vega
Marianela Palmero está detenida en la provincia de Córdoba y solicitaron su prisión preventiva porque sería una pieza clave en la investigación del crimen.


La investigación por el femicidio de Agostina Vega en Córdoba dio un giro decisivo producto del análisis del teléfono de Marianela Palmero. La mujer, madre de la hija del principal sospechoso Claudio Barrelier, se encuentra bajo la lupa judicial por su rol en los hechos ocurridos en barrio Cofico.

Si bien la mujer declaró inicialmente que se encontraba en la cocina y “no había escuchado nada” al momento del hecho, la informática forense reveló una realidad distinta. Entre los mensajes que intentó eliminar, destaca una pregunta enviada a Barrelier: “¿qué son esos gritos?”.
Esta frase es considerada fundamental por la querella para demostrar el conocimiento que Palmero tenía sobre lo que sucedía en la casa de Barrelier. El mensaje confirmó que la mujer no fue ajena a la situación de violencia que terminó con la vida de Agostina.

“No es un detalle menor”, afirmó la abogada Fernanda Alaniz, representante del padre de la víctima, Gabriel Vega, en diálogo con A24.. La letrada destacó que el mensaje coincide con el testimonio de un vecino que vive a una cuadra y también escuchó gritos provenientes de la casa.
Además de los mensajes borrados, la investigación detectó que Palmero cambió su dispositivo tras el crimen. Esta acción es interpretada por los investigadores como un posible intento de ocultar pruebas materiales vinculadas al entorno de Barrelier.
Para el equipo legal del padre de Agostina, el rol de Palmero es fundamental en la pesquisa. “Es un personaje que no es secundario, tiene bastante para investigar”, enfatizó Alaniz, quien impulsó la detención de la mujer durante el mes de junio.

La situación se complica porque Palmero continuó viviendo en la casa de la escena del crimen posterior al arresto de Barrelier. Durante ese período, se sospecha que pudo haber existido una manipulación de elementos probatorios antes de su propia imputación.
Recientes allanamientos en la propiedad, el cuarto desde el inicio de la causa, derivaron en el secuestro de material relevante. Entre los objetos hallados un mes después del hecho se encuentra una pistola de plástico que no había sido detectada en requisas previas.
La fiscalía mantiene la hipótesis de un crimen cometido para encubrir un abuso sexual previo. No obstante, las contradicciones del círculo íntimo de los detenidos, incluyendo a Palmero y a la madre de Barrelier, abren la puerta a nuevas imputaciones.
“Creemos que va a haber más detenciones y son necesarias para encontrar la verdad”, anticipó Alaniz. El caso permanece en una etapa de análisis intensivo del expediente para determinar si hubo más partícipes en el encubrimiento o en la “limpieza” de la escena.

Mientras tanto, la madre de Agostina, Melisa Heredia, señaló públicamente el “ambiente complicado” de los acusados. La querella insiste en que cualquier dato concreto debe ser aportado formalmente ante la Justicia para que el rompecabezas probatorio sea perfecto.