Los chicos tienen su puesto en 27 de abril y Ayacucho. Ellos se encargan del cuidado de las plantas y cobran en función de lo que venden.


La inclusión laboral de personas con discapacidad es posible. Pero se logra a partir del compromiso de toda la sociedad. Los chicos del Centro Integral de Natación (CIN) forman parte de un proyecto que nació el año pasado y en el que ponen toda su energía para seguir adelante.

El Taller protegido (es decir, cobran en función de lo que se vende) tiene a su cargo un puesto de plantas y flores en la esquina de 27 de abril y Ayacucho, en pleno centro de la ciudad de Córdoba. Si pasás por Plaza Italia es fácil de identificar, es una de las tradicionales cápsulas verdes.

Puesto de flores en el que trabajan chicos con discapacidad

“Comenzamos con el taller en marzo o abril del año pasado y en ese primer año, solo comprábamos y vendíamos,  pero este año el proceso cambió. Decidimos que los chicos se encarguen de trasplantar o hacer hijitos de las mismas plantas, que coloquen piedritas o muevan la tierra, que realicen el cambio de macetas”, explica a Día a Día + Vía Córdoba Silvia Vélez Funes, directora de CIN. 

Puesto de flores en el que trabajan chicos con discapacidad

El puesto está abierto de lunes a viernes, de 9.30 a 16.30 y los sábados de 10.30 a 13. También se pueden realizar encargos por teléfono y luego retirarlos por el lugar. 

El dinero que ingresa por la venta de las plantas y flores se utiliza para pagar las plantas que se compran y luego se divide entre los empleados. Los chicos cobran en función de las ventas y de acuerdo a la cantidad de días y horas trabajadas.

Puesto de flores en el que trabajan chicos con discapacidad

Todos pueden colaborar y darle rienda suelta a un proyecto que ya es una hermosa realidad. “Quienes quieran colaborar con nuestro taller lo pueden hacer comprando plantas o, como han hecho algunas personas, regalándonos otras para hacer hijitos y vender. También necesitamos guantes. Todo suma”, dice Silvia, quien agrega que gracias a la generosidad de un muchacho que les regaló remeras, ahora podrán tener un uniforme. 

Puesto de flores en el que trabajan chicos con discapacidad

Para seguir creciendo

A mediados de abril, unas 20 personas del Centro Integral de Natación realizarán un taller de formación laboral. Si bien, a los chicos que trabajan en el puesto de flores se les explicó sobre la importancia de cuidar éste, su trabajo; se seguirá haciendo hincapié en el vocabulario a utilizar, la manera de expresarse y el trato con el público en general.

Puesto de flores en el que trabajan chicos con discapacidad

“La cantidad de chicos que trabajan va variando y las dificultades que debe superar cada uno es diferente a la del otro. Algunos leen y escriben; otros, suman, restan y multiplican. Cada uno tiene una tarea distinta”, indica la directora.

Y agrega: “En este próximo curso, una ingeniera agrónoma les va a enseñar más sobre las plantas. En este proceso llevarán un cuadernito en el que irán anotando cuándo florecen, cuántas veces hay que regarlas, si es de interior o exterior, cómo se llaman. Es un trabajo lento, pero de todos los días”.

Puesto de flores en el que trabajan chicos con discapacidad

Para seguir creciendo, la intención de los responsables del proyecto es poder llevar a cabo en la segunda mitad del año un taller de hidroponias. “Tenemos muchas ganas de incursionar en este tema, con plantaciones de lechuga, pero estamos pensando bien porque los costos son bastante elevados y nos está costando mucho todo”, cierra Silvia Vélez Funes.




Comentarios