Tras muchos meses sin poder trabajar, el rubro gastronómico volvió con algunas limitaciones pero con el entusiasmo intacto, que en poco tiempo se desvaneció ante las nuevas restricciones horarias de esta semana en Córdoba.

En ese contexto, un cocinero y empresario cordobés en el tema tomó la palabra para escribir una carta abierta al intendente de Córdoba, Martín Llaryora, para expresar el sentimiento que lo embarga, ante esta vuelta atrás.

"Después de los meses de encierro algunos pudimos volver, con limitaciones pero volvimos. Los fuegos se encendieron, tomamos personal, recibimos clientes, compramos insumos", escribe Gabriel Reusa, cocinero y propietario de Goulu.

Seguidamente, señala que "con mucho esfuerzo, casi todos los engranajes volvieron a funcionar, nuestras mesas se volvieron a ocupar. Y de repente, tenemos que volver a cerrar. No sé cuántos volverán", reclamó sobre estas nuevas restricciones horarias nocturnas en Córdoba.

"Nuestras mesas vuelven a estar vacías, nuestros fuegos apagados. En esas mesas ya no nacen amores, ni se escriben poemas, ni se componen canciones; no se gestan empresas, ni se ríe, ni se llora, ni se sueña. Dicen que nos están cuidando, sentimos que nos están matando", sentenció.