Madres, profesionales y grupos feministas se movilizan por las calles de Córdoba. Piden justicia por los casos impunes de abuso.


Este miércoles a las 17, organizaciones de madres, profesionales y grupos feministas en contra del abuso sexual infantil marchan por las calles de Córdoba.

Se unen bajo el lema: “Sus llantos ahora son nuestros gritos”. En la movilización Pedirán justicia por los casos impunes de niños y adolescentes abusados sexualmente tanto en ámbito intrafamiliares como en instituciones públicas y privadas, y también por un mejor accionar del Poder Judicial.

Se desplazarán desde Colón y General Paz de la ciudad de Córdoba. En Capilla del Monte se realizará una concentración a las 17.30 en la Plaza San Martín, donde repartirán volantes para visibilizar la problemática.

En el contexto de la pandemia, aseguraron que se respetarán todas las medidas de cuidado, como el uso de tapabocas, distanciamiento social y sanitización permanente garantizada desde la organización.

Marcha abuso sexual infantil en Córdoba

“Somos madres protectoras que, junto a padres, profesionales de la psiquiatría, el derecho y la psicología luchamos por los derechos de los niños, niñas, niñes y adolescentes (NNyA) víctimas de Abuso Sexual en las Infancias (ASI). Somos adolescentes y mujeres sobrevivientes de ASI que hemos logrado ponerle voz y palabra al abuso. Somos activistas y organizaciones comprometidas con la lucha por infancias libres y sin violencia y por los derechos de niños, niñas y adolescentes”, explicaron.

Desde las organizaciones citaron la última estadística difundida acerca de la actuación del Ministerio Público Fiscal (2018) evidencia la realidad que se vive en Córdoba: de los 2471 sumarios abiertos por abuso y violación, 567 son de niñas niños y adolescentes menores a 12 años y sólo el 3,8% (95 causas) fueron elevados a juicio. También recordaron que la provincia de Córdoba ocupa el tercer lugar en el país en cuanto a ciberdelitos y tráfico de pornografía infantil.

“Los niños, niñas y adolescentes no hablan de lo que no conocen, no pueden -aún cuando alguien quisiera convencerlos-, reproducir una y otra vez episodios que no han vivido. Sus cuerpos hablan. No mienten. Las madres tampoco”, concluyeron.




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