Un estudio del Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Salud (Incsa), dependiente de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y del Conicet, y del Instituto de Biología Celular (IBC), reveló recientemente que la leche de madres cordobesas tiene un alto nivel de antioxidantes.

En la Semana Mundial de la Lactancia Materna, UNCiencia dio a conocer este estudio, pionero en cuanto a la presencia de antioxidantes en la leche materna, células con un importante rol protector de la salud y de prevención de enfermedades, presentes en alimentos de origen vegetal.

Según el trabajo, la leche analizada de 116 madres de Córdoba contuvo una concentración media de polifenoles de 53,27 miligramos por litro, un nivel considerablemente superior al hallado, por ejemplo, en las mujeres de Valencia, España, cuya concentración se situó en los 1,23 miligramos por litro.

En los últimos años se ha estudiado mucho el comportamiento de los antioxidantes por su capacidad de evitar la degradación de las células, y que se pueden incorporar al organismo de manera sencilla a través de la alimentación. La yerba y el dulce de membrillo son, por caso, importantes fuentes de aporte de estas células.

"Ahora estamos indagando el porqué. Y para ello evaluamos a la mujer, su estado cognitivo, su alimentación, los factores de riesgo a los que está expuesta, e incluso la incidencia de enfermedades metabólicas u oncológicas en sus familias", señaló Elio Soria, director del estudio, al portal de UNCiencia.

¿Cómo? El hallazgo se produjo cuando los investigadores analizaban cuál es la mejor manera de conservar la leche materna a largo plazo, en el marco de un trabajo encargado por el Ministerio de Salud de la Nación y la Secretaría de Ciencia y Tecnología, para aplicar eventualmente en los bancos de leche materna que hay en el país –uno de ellos, en Córdoba-.

La investigación se realizó con leche aportada voluntariamente por 116 mujeres de Córdoba, de entre 22 y 34 años, que llegaron al parto tras 38 semanas de gestación. La colecta se hizo en los años 2013 y 2014, en los primeros seis meses posteriores al nacimiento de sus hijos.

La conclusión de ese trabajo fue que la técnica denominada "liofilización" fue la más adecuada: ésta consiste en extraer el agua existente en el interior de la muestra, para bloquear las reacciones químicas. Seis meses más tarde, las muestras analizadas mostraron que el nivel nutricional se mantuvo, las proteínas conservaron su bioactividad, y los marcadores de oxidación permanecieron inalterables.

Nuevas líneas de investigación. "Comenzamos a hacer el muestreo y luego el trabajo comenzó a ampliarse. Actualmente se ha consolidado en una línea epidemiológica en la que evaluamos el efecto de condicionantes sanitarios –la dieta, principalmente– en la composición y en las características de la leche. Hoy ya es una línea que cuenta con cuatro tesis de doctorado en curso, dos de maestría, varias de grado y un financiamiento del Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica (Foncyt), entre otros", agregó Soria.