Es la misma vivenda que pertenecía a Herman Olivero, funcionario de De la Sota a quien le atribuyeron una conexión ilegal. Hoy, la casa sigue sin medidor.


La muerte este fin de semana de un joven, Samir Andrés Velázquez, en una fiesta electrónica en sur de la ciudad de Córdoba por aparente consumo de éxtasis sigue generando derivaciones más allá del hecho policial en sí mismo.

De acuerdo con lo que pudo saberse este martes por la tarde, la casona donde se llevó a cabo este encuentro es la misma que perteneció en su momento al extitular de la Unicameral durante el gobierno de José Manuel de la Sota en 2002, Herman Olivero.

En esa época, estalló un escándalo político de proporciones cuando un programa de televisión, conducido por Tomás Méndez, mostró que la casa-quinta tenía una conexión directa de Epec para suministrarle luz, sin que hubiera un medidor.

17 años después, el problema aún persiste según publicó La Voz este martes, ya que una fotografía tomada este martes demuestra que aún la casa no tiene ese elemento para determinar el consumo de energía en la vivienda.

Olivero, actual parlamentario en el Unasur, aclaró a ese medio que vendió la propiedad a un sindicato que aún no ha sido identificado oficialmente.

Vía Córdoba pudo conocer que se trataría de uno de los más importantes a nivel nacional y que hay preocupación en las más altas esferas de ese gremio por las repercusiones que esto podría traer.

Si algún condimento le faltaba a esta historia es que el fiscal que investiga la muerte de este joven en la fiesta electrónica, Pedro Caballero, es el mismo que en su momento archivó la denuncia contra Olivero ya que había responsabilidad de la Epec.




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