En el lugar, en la periferia sur de la ciudad de Córdoba, había unas 200 personas y se cobraba 100 pesos por entrada.


El fiscal Pedro Caballero, que sigue la investigación por la muerte de Samir Andrés Velázquez, el joven de 20 años que falleció por una intoxicación en un fiesta electrónica el pasado fin de semana en Córdoba, confirmó este martes que no se trató de un evento privado. Unas 200 personas habían pagado 100 pesos por cada entrada.

“Reunimos algunos testimonios. Sí se cobraba entrada. Esa fiesta no fue meramente privada, fue una fiesta con acceso público, por lo menos parcialmente público”, dijo Caballero a Radio Mitre Córdoba.

Y agregó: “Aparentemente son estas fiestas de consumo libre de drogas”.

El fiscal también explicó que la fiesta iba a desarrollarse en otro inmueble, pero que se decidió cambiar de lugar. En la investigación se trata de determinar si tres de los imputados organizaron eventos en otros espacios. “Es posible que estos organizadores hayan venido desarrollando esta actividad con anterioridad”, dijo.

Los detenidos son Ricardo Marconi (56), Alejandro César Aguirre (36) y Gonzalo Omar Ortiz (35) y Ariel Antonio Carlettini (49) un enfermero que asumió el rol de médico.

“Asumió el cuidado, la atención de una persona en grave estado, conociendo que no tenía los conocimientos necesarios ni los medios indispensables mínimos como para darle un buen cuidado a la persona que trasladó y llegó prácticamente muerta al hospital”, precisó Caballero sobre el falso médico.




Comentarios