La cordobesa es un emblema de la lucha contra la Fibrosis Quística. Su melliza falleció en 2013; esperaba un trasplante de lóbulos pulmonares.


Maribel Oviedo es una luchadora incansable y un ejemplo de superación. La cordobesa, al igual que su melliza Marisol, nació con Fibrosis Quística y en 2012 le trasplantaron dos lóbulos pulmonares. Su hermana falleció en 2013, mientras esperaba por el trasplante en la Fundación Favaloro.

Hace un par de días, Maribel contó en las redes sociales que había recuperado el celular de su hermana y escribió: “Creo en las señales y esta es una. Te amo y extraño Mari”.

Este jueves, la cordobesa volvió a compartir un momento emotivo. El reencuentro con el anillo de su melliza. ” Este anillo era de mi hermana, que cuando fallece, mi mamá se lo da a Ivanna (Martin), por haber estado muy presente en nuestra historia, y haberse convertido en alguien importante para nosotros”, relata Maribel.

Y cierra: “Yo tenía el mío y hace un par de años se me perdió. Ayer se comunicó conmigo Ivanna y acá está; no puedo explicar la emoción que tengo, porque siento que con este anillo, la tendré más presente que nunca. Sigo creyendo en las señales, pero estos últimos días te siento más cerca que nunca mi ángel”.

Maribel recibió en enero de 2012 un trasplante de pulmón en Porto Alegre, Brasil, y seis años más tarde (en 2108) fue sometida a otro, en este caso de riñón, órgano donado por su papá.




Comentarios