Una joven recordó los padecimientos que sufrió en 2015, cuando recibió un implante mamario en la ciudad de Córdoba.


Siguen los ecos por la muerte de Sol Arbach, una joven madre de 33 años que se descompuso y falleció tras recibir un implante mamario en una clínica del Cerro de las Rosas.

Arbach ingresó a la cirugía, pero todo se complicó cuando sufrió un neumotórax, el oxígeno se habría ido al cerebro y habría tenido hipoxia. Este cuadro ocasionó una muerte cerebral.

De inmediato las sospechas apuntaron a una posible mala praxis.

El médico que la operó se presentó en la Justicia y dijo que el deceso se debió a una falla en el respirador mecánico, por lo que la fiscal Jorgelina Gutiez ordenó el secuestro del aparato. También clausuró el quirófano de la clínica.

Ahora se conoció el testimonio de Betiana Orquera, una joven que tenía 21 años en 2015 cuando se sometió a un implante y  que denunció por supuesta mala praxis al mismo médico que operó a Arbach.

La operación se llevó a cabo sin problemas, pero poco después empezaron los problemas. “Empecé a tener fiebre, me dolía el cuerpo, la garganta y tenía una mancha roja en la mama izquierda”, relató Orquera en ElDoce.tv.

Ante esto volvió a consultarle al cirujano, pero éste, según ella, le dijo que eso era propio de la operación, y que ya iba a mejorar. Pero no mejoraba, así que ella fue a un hospital. 

“Me hicieron un estudio de sangre y saltó que tenía una infección y debían operarme de urgencia”, recordó. “Pasé una situación horrible. Hoy lo puedo contar”, añadió, en referencia a lo ocurrido con Arbach.

Ante esto, la joven denunció por presunta mala praxis al médico, identificado como Javier Romero Reyna. La causa sigue su curso en la Justicia. 

Sol Arbach.





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