Fin de una era: la emblemática marca argentina de galletitas que cerró su fábrica por la caída del consumo
El cierre de la planta principal de esta famosa marca de productos alimenticios generó cientos de despidos tras 30 años de historia.


La crisis económica, la contracción del mercado interno y el aumento desmedido de los costos de producción forzaron el cese de operaciones de la planta principal de Tía Maruca en Albardón, San Juan. Décadas de historia en los almacenes y supermercados argentinos.

El sector industrial y del consumo masivo suma una noticia impactante para el mercado nacional. Después de casi tres décadas de historia y presencia constante en los almacenes y supermercados de todo el país, la firma Tía Maruca declaró el cierre definitivo de su planta principal ubicada en Albardón, provincia de San Juan.

La decisión marca el final de una compañía que nació en 1998 como un emprendimiento familiar y que logró escalar hasta convertirse en un referente del rubro.
La acumulación de pasivos financieros durante los últimos años y un contexto macroeconómico adverso volvieron insostenible la continuidad operativa de la fábrica:


El cese de actividades de la planta de Albardón, que Tía Maruca había adquirido en 2017 para potenciar su expansión nacional y exportar a países vecinos, deja a decenas de trabajadores en la calle.

Los operarios comenzaron a recibir telegramas de despido de manera inmediata, lo que desencadenó protestas y movilizaciones en los ingresos del predio. Actualmente, el gremio de la alimentación y la empresa se encuentran en instancias legales para definir el pago de las indemnizaciones correspondientes.
El cierre golpea de lleno la economía de la zona, afectando también a una red de proveedores locales que dependían de la actividad continua de la fábrica.