El Correo Argentino atraviesa un escenario de fuerte tensión a nivel nacional que también impacta en Villa Carlos Paz, donde trabajadores advierten por despidos, salarios deteriorados y un marcado empeoramiento de las condiciones laborales.
El conflicto se profundizó desde mediados de 2024, con una serie de medidas que incluyeron desvinculaciones y programas de retiros voluntarios, lo que derivó en una reducción significativa de la planta de empleados en todo el país y el cierre de numerosas sucursales.
En el ámbito local, la situación refleja ese mismo ajuste. La oficina de Villa Carlos Paz pasó de contar con cerca de 50 trabajadores a poco más de 20, generando una mayor carga de tareas para el personal que continúa en funciones, sin una mejora acorde en los ingresos.
A esto se suma la pérdida del poder adquisitivo, en un contexto donde los incrementos salariales se ubican por debajo de la inflación, profundizando el malestar entre los empleados.
Desde el sector también señalan la falta de inversión en recursos básicos como insumos, equipamiento e indumentaria, pese a que la empresa habría registrado resultados económicos positivos en el último tiempo.
Frente a este panorama, desde el 6 de abril se llevan adelante asambleas de dos horas por turno en distintas dependencias del país como medida de protesta y visibilización del conflicto. En paralelo, los gremios del sector declararon el estado de alerta y movilización.
Entre los principales reclamos se destacan la reapertura de paritarias sin restricciones y una recomposición salarial que permita garantizar condiciones laborales dignas. Por el momento, el conflicto continúa abierto y sin definiciones concretas.