Una familia de ganaderos y dueña de una importante cantidad de campos en cercanía del Parque Nacional La Quebrada del Condorito y ubicados en la reserva hídrica provincial de Pampa de Achala, en pleno corazón de las sierras cordobesas, es la protagonista principal de graves denuncias, señalados como los presuntos autores de cientos de "incendios intencionales" desde el 2016 a la fecha.

Según La Nación, desde el 2015 al 2019, "se abrieron 25 causas judiciales por inicio de incendios en Córdoba y sólo hubo dos condenas", una de ellas por un caso anterior al 2015.

Sin embargo, este año se elevó a juicio una más, ante unas 206 columnas de humo registradas entre el 2016 y el 2019 según datos aportados por la Administración del Parque Nacional Quebrada del Condorito.

Al parecer, los dueños de dichos campos acumulan denuncias por inicio intencional de fuego para quemar pasturas, llamas que terminaron propagándose a otras zonas y hasta a otras regiones.

En lo que va de este 2020, ya se quemaron arriba de 300.000 hectáreas en la provincia de Córdoba.

Becerra es el apellido de esta familia señalada como la presunta autora "serial" de incendios intencionales durante años, dos hermanos dueños de las estancias San Alejo y Paso de Las Piedras, y encargados de la administración familiar.

Uno de ellos (Alejandro) estuvo detenido, y junto a dos trabajadores, está acusado de ser el iniciador de un incendio el pasado mes de mayo, el primero grande registrado este año en la provincia de Córdoba, afectando no solamente sus propias hectáreas sino que también propiedades vecinas y sectores del parque nacional.

"Investigamos de oficio el incendio. Las condiciones eran complicadas y queríamos determinar si era intencional y, si era así, quiénes eran los autores. Las pericias demostraron que fue provocado por el hombre. Se realizaron medidas probatorias y allanamientos y así se determinó la responsabilidad del dueño y de dos peones", expresó la fiscal de Villa Cura Brochero, Analía Gallarato a La Nación, y quien ordenó las detenciones y elevó la causa a juicio, acción que fue apelada por los acusados.

La intervención de Parques Nacionales

La quema de pastizales para su regeneración sería, una vez más, la causa de reiterados y nocivos focos de incendios, pero que a diferencia de otras investigaciones sin finales concluyentes, esta vez las pruebas llegaron de la mano de Parques Nacionales y por parte vecinos de los sectores afectados, pruebas que resultaron "muy útiles e importantes", aportó la fiscal, explicando además, que los imputados apelaron la elevación a juicio y que se encuentran a la espera de la resolución del juez de Control​.

El aporte del ejecutivo local

Por su parte, el intendente del Parque Nacional Quebrada del Condorito, Germán Jaacks, también presentó ante la Justicia un valioso aporte, se trata de un informe de 32 fojas con un adjunto de 199 fojas de material digitalizado de copias de libros de guardia y documentación oficial certificada en el que dan cuenta que, entre, 2016 y 2019 detectaron 206 incendios en las estancias Paso de las Piedras, y parcelas anexadas; y en San Alejo, incluyendo el campo El Durazno. Más otros dos incendios registrados este año, uno de los cuales fue el que ingresó al parque nacional el pasado mes de mayo.

"Es toda documentación oficial; en mayo no alcanzamos a hacer la denuncia porque la Justicia actuó con celeridad. Una vez que se determine quién inició el fuego generaremos la acción para que costeen las reparaciones ambientales", dijo el Jaacks a La Nación.

En este sentido, fue el propio ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, Juan Cabandié, quien este miércoles se refirió vía Twitter a lo que sucede en ese sector de las sierras cordobesas. "Los Becerra son productores ganaderos. Hace años que queman pastizales en sus campos en Córdoba (...) Ya han sido imputados otras veces por esta práctica".

Cabe señalar que estos campos afectados por la quema intencional de pastura por parte de esta familia señalada como la autora y gestora de dichas maniobras, se ubican en la reserva hídrica provincial donde los fuegos están "expresamente prohibidos".