Un relevamiento de pre-campaña la Bolsa de Cereales de Buenos Aires indicó que se espera una siembra de 6,2 millones de hectáreas comerciales, se prevé una pequeña caída en relación a la campaña anterior del 1.5%, dejando en claro que igual quedaría 13% por encima de las realizadas en últimas cinco campañas.


A efectos de hacer una predicción en relación con la campaña global de siembra del cultivo dentro del recuento de las hectáreas de maíz en la República Argentina, la empresa Dimsat SA difiere de estos guarismos, ya que no son tenidos en cuenta varios destinos con que el cultivo es sembrado en nuestro país por lo cual esta aproximación de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires no contempla la totalidad de las hectáreas que son puestas en producción en nuestro territorio.

Cosecha de maíz en Entre Ríos.

Por lo que si bien le da un carácter limitado a este relevamiento en relación a la superficie real que ocupará el cultivo, seguramente nos servirá como primera aproximación para evaluar cómo se nos presenta la nueva campaña a punto de arrancar.

Dentro de sus comentarios en su análisis la Bolsa indica que los Núcleos Sur y Norte presentan una escasa reserva hídrica, que provocaría una reducción en el área destinada a siembras tempranas.

Sobre la provincia de Córdoba, donde gran parte de los planteos se vinculan con siembras tardías, la intención se mantiene cercana a la campaña previa.

Hacia el norte del área agrícola la imposibilidad de concretar la intensión de siembra de trigo y luego girasol en la provincia de Chaco, daría lugar a una leve expansión del maíz.

La entidad precisa que la evolución del clima será clave para concretar la superficie estimada. Destaca como punto positivo que por las siembras tardías la implantación se puede estirar hasta entrado el verano, lo que representa una gran ventana de época de siembra que deja un final abierto para la cantidad de hectáreas que se puedan terminar sembrando.

El relevamiento completa que la perspectiva climática pronostica lluvias moderadas durante septiembre, que en conjunto con reservas hídricas ajustadas relevadas al día de hoy, ponen un interrogante en la evolución de las labores. Ya hacia el mes de octubre, las lluvias comenzarían a registrarse en el este del país, tendencia que se reafirmaría en el mes de noviembre.

Cosecha de Maíz

Se agrega que ingresando al verano, las lluvias continuarían relevándose con valores normales sobre gran parte del área agrícola. A pesar de esto, se observan registros moderados en sectores de las provincias de Santa Fe, Santiago del Estero y Córdoba. Durante febrero, las precipitaciones se concentrarían en el este y norte del país, y se prevén valores moderados en el sur y oeste del área agrícola.

Por el lado de los precios internos, en promedio están 11% por debajo del ciclo pasado, aunque la exportación impulsó las cotizaciones desde julio último por lo cual se pueden esperar ajustes positivos que inclinen los análisis de los márgenes brutos en favor de inclinarse hacia la siembra del cultivo de maíz.

Más allá de que el escenario climático plantea dudas, la relación insumo-producto presenta puntos favorables respecto al promedio de las últimas cinco campañas, por lo cual nuestro productor está siendo influenciado para realizar las siembras de este cultivo estratégico ya que dicha relación se ubica próxima a la campaña previa y favorable respecto al promedio de las últimas 5 campañas en todos los insumos.

Así que se larga una nueva carrera con un escenario particular que nos define la nueva campaña 20/21


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