A cuatro cuadras del Congreso se concentra el Frente Sindical para un Modelo Nacional (Fresimona), con Pablo Moyano, Mario Manríque (Smata) y el bancario Sergio Palazzo a la cabeza.


Multitudinaria, tanto o más que en otras ocasiones, en estos casi tres años de gobierno de Cambiemos. Así perfilaba resultar en las primeras horas de esta tarde la protesta popular que desde la Plaza de los Dos Congresos e inmediaciones rechazará desde la calle el proyecto de Presupuesto 2019 que debate Diputados.

La votación se prevé pasada la medianoche, pero ya desde la medianoche de ayer martes, la vigilia alrededor de ollas populares convocada por las organizaciones del movimiento social (“piqueteras”) había empezado a convocarse pese a la lluvia persistente.

Con lluvia, aunque en rigor una llovizna persistente, amaneció hoy, sin que ello fuera obstáculo para que desde media mañana, pero sobre todo pasado el mediodía, miles de personas bajo banderas de distintas organizaciones sociales, políticas y sindicales marcharan hacia la plaza.

Columnas de manifestantes fluían casi permanentemente por las calles que desembocan en la plaza: de frente, las avenidas de Mayo y Corrientes y las calles Hipólito Yrigoyen y Rivadavia; de costado, las avenidas Callao y su continuación Entre Ríos, más la decena de calles que atraviesan desde la 9 de Julio hasta el edificio del Congreso.

El vallado, distaba ser tan extendido y celoso como el que se desplegó en las jornadas violentas de diciembre pasado cuando Diputados trató la reforma previsional, con un impresionante despliegue de Gendarmería Nacional primero y más la policía porteña después. Hoy tampoco alcanzó varias cuadras a la redonda, como entonces, ni se hizo con saturación de efectivos.

La primera línea del vallado lo ocupan desde temprano partidos y organizaciones de izquierda. “Venimos a rechazar este Presupuesto del FMI que afecta a los sectores medios, a las pymes y sobre todo a los más humildes”, dice a Vía País el cordobés Jorge Ceballos, secretario general de Libres del Sur, en la esquina de Callao y Rivadavia. Participante de las protesta de fines de 2001, Ceballos diferencia las situaciones: “Ahora no hay una explosión social porque están la AUH y el salario social complementario, con lo que una familia lograr juntar 10 mil pesos, con los que al menos aguanta hasta el día 20. Pero si no…”.

Junto a esa organización y otras políticas de izquierda (Partido Obrero, PTS, Frente de Izquierda, entre ellas), las organizaciones “piqueteras” son las que mayor cantidad de personas han movilizado: incesante es el desfile por Yrigoyen de miembros de la CCC (Corriente Clasista y Combativa), Barrios de Pie, CTEP. Entre ellos, miles de militantes del Movimiento Evita, venidos sobre todo del sur del Gran Buenos Aires.

Por la avenida de Mayo, docentes de todos los sindicatos, las dos CTA y una columna que llama la atención: Izquierda Latinoamericana de Florencio Varela, con una gran mayoría de mujeres, todas de negro: están enfundadas en bolsas negras de consorcio a manera de piloto contra la lluvia.

A cuatro cuadras del Congreso se concentra el Frente Sindical para un Modelo Nacional (Fresimona), con Pablo Moyano, Mario Manríque (Smata) y el bancario Sergio Palazzo a la cabeza.

Referentes de los distintos espacios advirtieron sobre la posibilidad de que haya infiltrados en la protesta para generar incidentes. “Ante todo lo que dice (la ministra de Seguridad) Patricia Bullrich en relación a posibles inconvenientes en la movilización, nosotros hemos planteado la denuncia pública de que cerca del Congreso hay bolsas de consorcio con piedras, puestas casi para que vayan estos policías infiltrados a provocar desmanes”, denunció el coordinador nacional de Barrios de Pie, Daniel Menéndez.

“Están puestas de manera burda, sin que haya ninguna obra en construcción ni arreglo de calles”, agregó.






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