Los principales temas en debate fueron la calidad ambiental, la capacidad constructiva y la densidad poblacional de la Ciudad de Buenos Aires.


Vecinos, funcionarios y profesionales de la construcción participaron de la audiencia pública virtual sobre la modificación del Código Urbanístico (CU) porteño, en la que los principales temas en debate fueron la calidad ambiental, la capacidad constructiva y la densidad poblacional de la Ciudad de Buenos Aires.

La audiencia pública, convocada por la Legislatura porteña y transmitida por YouTube, se desarrolló a través de Zoom a lo largo de dos jornadas -ayer y hoy- y participaron unas 150 personas.

“El nuevo código incrementa la capacidad constructiva de la Ciudad sin tener en cuenta la densidad poblacional de los barrios”, afirmó durante la audiencia Myriam Godoy, habitante del barrio de Almagro, donde “se siguen dando permisos de construcción a pesar de tener 32.500 habitantes por kilómetro cuadrado, faltan plazas y vacantes escolares”, dijo.

Además, la mujer afirmó que “en la Ciudad hay 138.000 viviendas ociosas, muchas de ellas suntuosas y, al mismo tiempo, uno de cada siete porteños vive en villas miseria. Debería darnos vergüenza”, sostuvo.

Godoy también lamentó, en coincidencia con varios de los participantes, que “se modifique el Código Urbanístico de la Ciudad sin esperar la actualización de lo que debería ser su Ley marco: el Plan Urbano Ambiental (PUA), el cual actualmente está obsoleto, ya que data de la década de 1990”.

El Consejo del Plan Urbano Ambiental (Copua) de la Ciudad se conformó en julio último y está en una etapa inicial de actualización.

Las modificaciones al CU, en cambio, fueron aprobadas en primera lectura en noviembre de 2019 por la Legislatura de la Ciudad y requieren de una segunda votación para ser implementadas, para lo cual debía realizarse previamente la audiencia pública que finalizó hoy.

“No avancemos en aplicar normativas cuyas consecuencias no son conocidas porque no han sido todavía evaluadas”, dijo Marta Stolkiner, propietaria de un estudio de arquitectura y habitante del barrio de San Telmo, para quien las modificaciones al CU deberían “anularse hasta tanto no se actualice el Plan Urbano Ambiental”.

A su turno, Patricia Duró, habitante de la comuna 15, estuvo en desacuerdo con el permiso que otorgará el nuevo CU para “utilizar el pulmón central de manzana como estacionamiento subterráneo, cuando el suelo absorbente ya es insuficiente en la Ciudad, lo que resulta en inundaciones”.

Por otro lado, a lo largo de los dos días de audiencia, varios vecinos y vecinas coincidieron en solicitar que, en el futuro, las audiencias públicas sean vinculantes, “y no solo enunciativas”, para que la opinión de los habitantes “no caiga en saco roto”, como expresó Ana García Mac Dougall, habitante del barrio de Palermo.

El debate fue conducido, desde la Legislatura porteña, por la presidenta de la Comisión de Planeamiento Urbano, la diputada Victoria Roldán Méndez, del bloque Vamos Juntos (VJ).

Si bien el Código Urbanístico es de reciente vigencia -se sancionó en diciembre de 2018- las adecuaciones que ahora se proponen “resultan de situaciones no previstas que surgieron durante su aplicación práctica”, informaron por su parte desde la dirección de prensa de la Legislatura porteña.




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