El mayor problema según mencionan, es en el horario nocturno y en algunos barrios, donde ya no se toman algunos pedidos.


En el marco de la emergencia sanitaria nacional y el aislamiento social obligatorio, el servicio de delivery se acrecentó dado a que muchos lugares de comidas han cerrado sus puertas. No obstante hay preocupación, porque han sufrido una creciente ola de robos, mencionaron en Canal Siete Bahía Blanca.

En cada salida, los repartidores sufren todo tipo de ataques y son blancos de los delincuentes en las calles. Les sustraen la moto, el dinero, los celulares, y en algunos casos hasta la comida que debían entregar a sus clientes. Según mencionaron, “están preparando una carta con todos los hechos de inseguridad para entregársela al intendente Gay”

El mayor problema según mencionan es en el horario nocturno. En algunos barrios ya no se toman algunos pedidos. Mientras tanto siguen trabajando y exigiendo seguridad.




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