El Tribunal que iba a juzgar desde este lunes al músico Cristian “Pity” Álvarez, quien está detenido y acusado de haber asesinado a tiros en 2018 a un vecino del barrio Samoré de Villa Lugano, suspendió el comienzo del proceso judicial por incapacidad sobreviniente”, aspecto previsto en el artículo 77 del Código Procesal Penal de la Nación.

La cancelación del inicio del juicio se debe a un informe del Cuerpo Médico Forense (CMF), que determinó que el artista sufre de una incapacidad mental, informaron fuentes judiciales. No obstante, los jueces Gustavo Goerner y María Cecilia Maiza consideraron que debe profundizarse el estudio para que se determine si el estado de salud de Álvarez puede ser tratado y revertido, y qué tratamiento sería el indicado.

Con el fin de realizar un mejor análisis y otorgar mayores precisiones sobre el cuadro del imputado, solicitaron que se sumen otros peritos. Para la ampliación del equipo de trabajo, pidieron la intervención de manera urgente de más profesionales del cuerpo.

Con el fin de realizar un mejor análisis y otorgar mayores precisiones sobre el cuadro del imputado, solicitaron que se sumen otros peritos.

Además, el tribunal hizo hincapié en que no se respondieron, hasta el momento, puntos periciales claves: si Álvarez tiene un trastorno cognitivo y la incidencia que podría tener para afrontar el proceso. Los jueces le requirieron al Programa Interministerial de Salud Mental Argentino que funciona dentro de la cárcel de Ezeiza que remita todos los informes que se hayan producido respecto a la salud del acusado. Una vez que se analice (con todo el material disponible) y con los objetivos ya delimitados, se resolverá qué sucederá con el debate.

Por su parte, el juez Juan María Ramos Padilla consideró que debían ser apartados los dos integrantes del CMF que firmaron el informe “para dotar de la más absoluta imparcialidad a la junta de médicos psiquiatras y de las especialidades que resulten necesarias”.

Hace unos días, el abogado defensor solicitó un peritaje porque sostuvo que el músico no estaba en condiciones de enfrentar un juicio por sus problemas psiquiátricos. Los magistrados habían fijado el inicio del debate para este lunes a las 10.30 horas y había programado otras cinco audiencias hasta el 9 de abril, que se realizarían de modo remoto, por medio de la plataforma de videollamadas Zoom.

El abogado defensor solicitó un peritaje porque sostuvo que el músico no estaba en condiciones de enfrentar un juicio.MARCELO ROLLAND | MARCELO RUIZ

El hecho por el que el excantante, guitarrista y compositor de las bandas de rock ”Viejas Locas” e “Intoxicados” es juzgado ocurrió el 12 de julio de 2018 a la 1.30 horas, frente a la puerta de acceso a la Torre 12 B del barrio Samoré, situada en la intersección de Dellepiane Sur y la avenida Escalada de Villa Lugano, en el sur de la Capital Federal.

Según la acusación, Álvarez salió de allí junto a su novia y de repente se acercó a ellos Cristian Maximiliano Díaz (36), alias “Gringo”, un conocido del barrio, con quien comenzó una conversación que derivó en una discusión verbal. Según la reconstrucción del suceso, por parte del juez de instrucción Martín Yadarola, la discusión se dio porque la víctima le recriminó a “Pity” andar diciendo que él le había robado unas pertenencias de una mochila.

El hecho por el que el músico es juzgado ocurrió el 12 de julio de 2018 a la 1.30 horas.

De acuerdo a los testigos, Díaz intentó pegarle al músico, momento en que el cantante extrajo del bolsillo derecho de su campera una pistola calibre n°25 y le efectuó a la víctima un primer tiro en la cara. Cuando el hombre yacía en el piso, se acercó para rematarlo de otros tres disparos también en el rostro.

Poco después, Álvarez fue hasta el estacionamiento del complejo Samoré, subió con su novia a un Volkswagen Polo y a los pocos metros le pidió a la joven que arrojara la pistola en una alcantarilla de la colectora de Dellepiane Sur. Desde allí, ambos fueron al local bailable “Pinar de Rocha” de Ramos Mejía.

Paralelamente, concurrió al lugar del hecho personal policial, que halló el cuerpo sin vida de Díaz y la pistola en la alcantarilla. Álvarez estuvo casi un día prófugo hasta que el 13 de julio de 2018 se entregó en la comisaría 52, único momento en el que se refirió al episodio cuando le dijo a la prensa: “Lo maté porque era él o yo. Y creo que cualquier animal haría lo mismo”.