El operativo de seguridad dispuesto para la asunción del nuevo mandatario de Estados Unidos, Joe Biden, será el más importante desplegado en Washington. La ceremonia de investidura presidencial contará con 25.000 miembros de la Guardia Nacional presentes en la capital, dos de los cuales fueron removidos hoy por vínculos con grupos extremistas.

En la última semana, miles de efectivos del cuerpo reservista llegaron a Washington desde diferentes puntos del país para reforzar al máximo la seguridad ante posibles protestas violentas de simpatizantes del mandatario saliente, Donald Trump, durante la toma de mando de Biden.

ReutersREUTERS / Andrew Kelly

Unos 25.000 están desplegados actualmente en la capital, el máximo jamás autorizado por el Pentágono para una jura presidencial, indicó el vocero municipal, Aarton Thacker, ratificando las declaraciones de ayer del propio secretario interino de Defensa, Christopher Miller.

Pese a los antecedentes de asunciones tensas y hasta violentas que posee el país, se puede catalogar la militarización de Washington como una imagen “sin precedente histórico”. La única investidura comparable en términos de seguridad fue la de Abraham Lincoln en 1861, poco antes de que estallara la Guerra de Secesión, pero entonces el público sí fue autorizado, según recordó la historiadora Heather Cox Richardson.

La capital de Estados Unidos vive un ambiente tenso desde la toma de la sede del Congreso del pasado 6 de enero, cuando miles de seguidores de Trump desbordaron al cuerpo de seguridad del recinto, sin personal suficiente ni preparación adecuada, en un caos que dejó cinco muertos, entre ellos un policía.

Simpatizantes de Donald Trump escalan un muro del Capitolio.AP

Criticado por su demora en enviar entonces a la Guardia Nacional, el Pentágono autorizó el despliegue de sus efectivos para cumplir con los requisitos actuales y futuros para la asunción de Biden. Originalmente movilizados para brindar apoyo logístico a la Policía, sus miembros comenzaron a portar armas en la sede del Congreso, tanto en el interior como fuera del edificio. Pero no esto no fue suficiente para calmar los temores de un nuevo ataque.

Las autoridades locales y federales decidieron que la gran explanada del National Mall, que une el monumento a Lincoln con el Capitolio, permanecerá cerrada al público este miércoles para la asunción de Biden. Se trata de una medida extraordinaria ya que el National Mall ha sido tradicionalmente el lugar donde los estadounidenses se reunían para asistir en directo a la jura de sus presidentes y a recitales y festejos en la víspera.

Además, los accesos a la capital quedaron este martes limitados, ya que los cuatro puentes principales que la unen con el vecino estado de Virginia fueron cerrados hasta el próximo jueves.

EFE/EPA/JUSTIN LANE

La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) restringió, por su parte, el traslado de armas en el equipaje en los vuelos a Washington y reforzó la seguridad en los tres aeropuertos de la zona metropolitana, con perros detectores de bombas, controles de puertas al azar y más oficiales federales.

La ciudad, por su parte, mostraba un blindaje similar con bloques de hormigón bloqueando los ejes principales del centro y enormes barreras metálicas protegiendo y aislando los edificios federales, incluida la Casa Blanca.