El Servicio Nacional de Salud de Inglaterra (NHS) comenzó a enviar las cartas para la vacunación contra el coronavirus a las personas de entre 56 y 59 años. Las dosis comenzarán a administrarse la semana próxima, según informaron las autoridades locales y el objetivo es ofrecer la vacuna a todos los adultos mayores antes del 31 de julio.

Este mismo sábado se enviaron miles de notificaciones a las personas de este rango de edad, tras lograr que el 80% de los ciudadanos del grupo de entre 65 y 59 años se vacunaran, según el diario The Guardian.

El ministro de Sanidad, Matt Hancock, aseguró que más del 90% de los mayores de 65 años y casi el 90% de las personas con afecciones de riesgo ya recibieron la primera dosis. ”Ahora estamos invitando a las personas de entre 56 y 59 años. Pido a todos los que fueron convocados que se presenten lo antes posible”, expresó.

Más del 90% de los mayores de 65 años y casi el 90% de las personas con afecciones de riesgo ya recibieron la primera dosis.AP

La vacuna ya se administró a más de 18 millones de personas en Inglaterra, un número que representa a más de un tercio de la población adulta. En el conjunto de Reino Unido son más de un millón las personas que ya recibieron las dos dosis y 21,4 millones fueron inoculadas con la primea.

”Las vacunas son seguras y eficaces. Si cualquier persona de los grupos objetivo no se ha vacunado aún, pueden solicitar una cita por Internet o a través del teléfono 119″, afirmó la directora de atención primaria del NHS, Nikki Kanani.

La nueva variante podría obstaculizar la acción de los anticuerpos, lo que genera preocupación en relación a la eficacia de las vacunas.AP

En las últimas horas, al menos 16 casos de una nueva variante de coronavirus fueron identificados en Inglaterra, según anunció el Departamento de Salud del país (PHE, por sus siglas en inglés).

Los expertos sospechan que la variante, que está ahora bajo investigación, se originó en el Reino Unido y contiene la mutación E484K presente en nuevas cepas que surgieron en Sudáfrica y Brasil. Los estudios preliminares sugieren que podría obstaculizar la acción de los anticuerpos, lo que genera preocupación en relación a la eficacia de las vacunas.

Con información de DPA.