El futbolista del Vasco da Gama brasileño también contó situaciones de su examigo Mauro Icardi y se refirió a su sueño de retirarse con la camiseta de River.


Cuando todo parecía indicar que habían reestablecido relaciones por el bien de su hijo, Maxi López habló en las últimas horas con radio La Red y negó una supuesta tregua con Wanda Nara, su expareja. 

Consultado sobre si existió un acercamiento entre las partes luego de las fotos en la que se lo ve hablando con su cuñada Zaira Nara, Maxi respondió sin filtro: “La verdad que no. No entiendo por qué se difunden esas fotos. Yo tenía que pasar el fin de año con los chicos, pero ella se opuso. Estuve una hora peleando para ver a los nenes. Una situación absurda. No sé lo que tiene en la cabeza. No sé cuál es el objetivo de ella con estas situaciones. No sé lo que quiere generar. No están bien las cosas”.

Maxi López, charlando con Zaira Nara durante el festejo de fin de año.

Y al respecto del presente que atraviesa con la madre de sus niños, el futbolista del Vasco da Gama expresó: “Yo cumplo con otras cosas, y ella no cumple con el rol de madre. Yo trato de escaparle a estas polémicas para no confundir a los nenes”.

Ella me llama cuando su marido está en la concentración, no sé, yo prefiero no entrar en ese juego porque está todo mal. Es una mina que se casó, que tuvo otros nenes. Yo quiero mantener el vínculo con mis hijos y nada más. Me llama en días puntuales. Yo ya no entro más en el juego que ella quiere hacer creer”, continuó.

En cuanto a Mauro Icardi, quien fuera su amigo antes de comience su vínculo amoroso con Wanda, Maxi no quiso revelar qué le dijo al delantero del Inter de Milán cuando se enfrentaron por última vez en una cancha. “Son cosas que digo en la cancha. Hay situaciones, mensajitos, unas palabras. En este tiempo, sólo me lo crucé en la cancha. Pero si cuento las cosas que le digo, después su representante no me deja hablar con mis chicos por dos años“, se lamentó.

Maxi López no quiso saludar a Mauro Icardi durante un Inter-Torino, por la Serie A de italia.

Dando vuelta la página, el rubio atacante no le cerró la puerta a un posible regreso a River, el club que lo vio nacer. “Con el presente del equipo… Uno siempre quiere cerrar la carrera en el club que lo vio nacer. Pero para que eso se dé, el club debe necesitar el jugador y el jugador debe querer volver. En el 2010 no se dio. Y hace poco alguien de River me contactó, pero pensaban que yo estaba libre. Quizá en algún otro momento se pueda dar”, se ilusionó. 

También recordó el Superclásico en la Bombonera que le sirvió como trampolín para ser transferido al Barcelona, allá por 2004: “El Flaco Schiavi me dio una mano, ja, en ese momento. Y también me ayudó (Marcelo) Salas, que tuvo que salir rápido. Era mi primer partido oficial contra Boca. Era suplente pero hice un calentamiento como para ser titular. Tenía unas ganas terribles. Fue uno de los mejores partidos en mi historia“.






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