Según el letrado el cantante estaría sufriendo el acoso de los otros reclusos del pabellón psiquiátrico en Ezeiza.


A menos de cuatro meses de su detención, en la tarde del jueves, la causa de Cristian “Pity” Álvarez fue elevada a juicio. Tras obtener los resultados de los estudios psicológicos, la Justicia determinó que el acusado de asesinar a Cristian Díaz en Villa Lugano es “imputable”.

La medida fue adoptada por el juez nacional en lo Criminal y Correccional 4, Martín Yadarola, quien declaró clausurada la instrucción y remitió el expediente a sorteo para que se designe el tribunal que va a intervenir.

Ahora “Pity” está procesado con prisión preventiva por “homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego”, preso en Ezeiza desde el 15 de julio y, según contó su abogado, no la está pasando nada bien.

Pese a que se conoció que en el marco del programa Prisma el músico había formado una banda, Claudio Calabresi habló de hostigamiento hacia el exvocalista de Viejas Locas por parte de los otros reclusos.

“Estaba en un proceso de adaptación, andaba bastante bien y ahora es como que involucionó”, contó el abogado de Cristina Congiú, la madre de Álvarez a Clarín. “Está alojado en la planta baja del programa Prisma del complejo. Lo cambiaron de manera compulsiva junto con otros tres reclusos más. Los cuatro son de buena conducta. La razón del cambio era supuestamente para resocializar a los que tienen mala conducta”, explicó Calabresi.

El letrado habló de “una situación complicada” por la que Álvarez se habría recluído en su celda y no querría salir a los espacios comunes. Según trascendió, los nuevos compañeros de pabellón hostigarían al músico para que les facilite cigarrillos y tarjetas de teléfono, entre otras cosas.

Con el cierre de la etapa de instrucción, lo que sigue es esperar el sorteo de la causa en un tribunal oral. Luego se sabrá la fecha del juicio.






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