Los operadores de turismo sugieren no aumentar más del 30% del valor de la temporada anterior, pero no todos lo respetan.


De cara al verano muchos ya comienzan a pensar en las próximas vacaciones. Pero la suba del dólar hizo que viajar al exterior quede lejos del alcance de la mayoría y significó una gran oportunidad para la Costa Atlántica que ahora comienza con el desafío de nivelar sus precios para atraer a los turistas.

A esta altura del año, el dólar ya cotiza al doble de lo que estaba el año pasado, lo que va a hacer frecuente ver a muchos extranjeros paseando por los principales puntos turísticos del país.

Pero en el caso de los locales, el bolsillo aprieta un poco más y es necesario tener en cuenta algunos puntos para no pagar de más. Ante la posibilidad de que las buenas expectativas desencadenen subas desmedidas de los precios, los operadores de turismo están pidiendo que los incrementos no superen el 30% con respecto al año anterior. Y en las comunas buscan incluso promover una suba de no más del 25%.

“Pensamos que el aumento que se puede manejar es aquel que el empleado recibió en el año, no importa si la inflación es el doble”, explica a Clarín Oscar Gonnet, quien está al frente de una inmobiliaria con una vasta cartera de alquileres de temporada en Mar del Plata, y advierte: “Nosotros sugerimos un 25% de aumento”.

Pero esta recomendación no es acatada por todos. El martillero reconoce que a los propietarios de departamentos más viejos de la zona céntrica les pareció razonable, pero revela que “los departamentos premium, con amenities y con ubicaciones de privilegio, están incrementando su valor un 30% de un año a otro”.

Los operadores de turismo están pidiendo que los incrementos en los alquileres no superen el 30% con respecto al año anterior.

Con este panorama, Gonnet cuenta al momento ya se cerraron algunos alquileres para el verano. “Son quienes vienen cada año y eligen la misma propiedad, y ya tienen resueltas sus vacaciones”, explicó.

¿Es posible congelar el precio?

De cara a un futuro incierto muchos quieren pagar ya para evitar que en unos meses les pidan mucho más por la misma propiedad. Por eso, hay inmobiliarias que están congelando el precio con la condición de que el turista liquide el total de la reserva, o -en los mejores casos- hasta un 40% de seña, en otros casos. 

¿Cuánto cuestan los alquileres?

Si uno busca para alquilar hoy un departamento en Mar del Plata, en promedio lo que están pidiendo por una quincena de enero es unos 20 mil pesos para cuatro personas y con cochera.

En el caso de Pinamar ocurre algo similar. Las inmobiliarias están pidiendo “no trasladar a un alquiler temporario el índice inflacionario”. Germán Gómez, de Balmoral Propiedades, cuenta a Clarín que la mayoría de los propietarios acepta una suba en una franja del 25 al 30%, pero que hay personas que sí o sí “quieren aplicar el famoso 42% que se anuncia de inflación anual”, y otros que, para no quedarse atrás ante una eventual devaluación, prefieren publicar en dólares. “No es lo recomendable y de hecho son las propiedades que no están siendo solicitadas: al ver el signo ‘US$’, el interesado huye”.

Aproximadamente, alquilar una casa en Pinamar por todo el mes de enero cuesta 120 mil pesos, y por una quincena, unos 66 mil. Los valores corresponden a una propiedad con tres habitaciones con dependencia y cochera, con capacidad para alojar ocho personas, a una cuadra del centro y cuatro de la playa.

En las localidades vecinas como OstendeValeria del Mar, así como el exclusivo bosque de Cariló, hasta el momento los alquileres han aumentado el 25%. Según trascendió, para fijar el valor están pidiendo una seña y la cancelación total 15 días después, y esto ya trajo quejas. 

Hay quienes quieren aplicar el 42% que se anuncia de inflación anual y otros que prefieren publicar en dólares.

“Va a ser buena, por lo menos con más público, con mayor ocupación, sin períodos vacíos en el medio. Acá tenemos que ganar con mayor ocupación, no con precios altos y sin castigar al turista”, le dice Gonnet a Clarín. Por su parte, Gómez entiende que “habrá más trabajo, porque la tendencia por ahora, por lo que notamos en los primeros interesados, es que el mínimo de estadía solicitado es de siete noches”.

Para los que suelen ir a Villa Gesell, el panorama es similar. “Se espera que termine de calmarse este clima de inestabilidad política y económica, porque apenas se calmó un poco la gente aumento el nivel de reservas”, explica a Clarín Emiliano Felice, secretario de Turismo geselino. Los incrementos en ese balneario “son razonables”, explicó, “están por detrás de la inflación proyectada”. En esta línea, por un departamento en el centro para cuatro personas se pagará en promedio 1.500 pesos por día (22.500 por quincena).

“Lo que estamos notando es un interés por quedarse más tiempo. Ahora, con la barrera para viajar al exterior, el público de buen poder adquisitivo se queda y amplia su estadía. Se empiezan a ver solicitudes de reservas por siete noches como algo usual”, concluye Felice.



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