La diva regresó a la pantalla chica con un exclusivo mano a mano con Carlitos en su barrio natal. Imperdible.


Finalmente este miércoles se dio el retorno de Susana Giménez a la televisión argentina con un mano a mano exclusivo junto a Carlos Tevez, quien recibió a la diva en Fuerte Apache, le presentó a su familia y la hizo recorrer los pasillos de su barrio natal.

“Espero que no defraude. Viste que siempre tenés miedo de que a la gente no le guste. Fue una experiencia bárbara. La gente fue amorosa. Seguramente habrá buenos, habrá malos y habrá de todo, pero a mí me parecieron simpatiquísimos”, anticipó Susana, en diálogo con Telefé Noticias, una hora antes de comenzar con el especial. 

Susana Giménez, sorprendida por el mural que le hicieron a Carlitos Tevez en Fuerte Apache.

Más tarde llegaría la hora de la verdad: las primeras imágenes mostraron a “Su” saliendo de su casa en Barrio Parque para encontrarse con el futbolista de Boca, que justo ayer participó del amistoso entre su equipo y Barcelona

Al llegar al punto de encuentro, Susana bajó del vehículo y se fundió en un emotivo abrazo con Carlitos, quien la recibió con cálido saludo para luego partir rumbo a sus pagos. 

Acto seguido, llegó la primera anécdota del “Apache” mientras se dirigían a su barrio: “En Inglaterra no tenia registro y ya me lo habían advertido. Estaba peleado con Vanesa (su mujer), que me llevaba a todos lados. Tenía que ir al entrenamiento de golf y fui en el auto, porque era a solo cinco cuadras de casa. Cuando estoy practicando, alguien me ve y llama a la policía. Viste como son los ingleses, medio, medio. Cuando termino la clase, me para un patrullero con el auto de civil. Paro el auto y apenas bajo el vidrio el tipo me cruza la mano en el cuello, me saca a la fuerza y me esposa. No le dije nada porque no sabía decir nada. Pensé ‘ya estoy hasta las manos’. Me llevaron a la comisaría para esperar a mi abogado”.

Respecto al mal trago con la policía inglesa, recordó: “Tuve que cumplir 200 horas de probation. Tenía que limpiar contenedores llenos de máquinas”.

Al llegar al barrio Ejército de los Andes, en Ciudadela, Susana dio su primera impresión sin vueltas. “Veo que es un barrio tranquilo. Por lo que te conozco, tuviste una infancia feliz”, dijo la conductora, y Tevez contó: “Iba al cole acá a tres cuadras. Era un alumno ‘de 6’ pero muy amoroso y respetuoso. Volvía al mediodía y me iba a entrenar. Empecé desde chiquito. Antes, todo esto era baldío y jugaba como loco. Terminé el primario e hice hasta noveno, pero llegué a séptimo sin saber leer. Ahora me encanta. Antes me daba mucha vergüenza leer en voz alta. Yo prefería que me pusieran un cero a pasar al frente. Me gusta aprender, ahora leo hasta que lo entiendo”.

Minutos después, Susana le pidió a su entrevistado que contara por qué sus amigos, cuando se juntan a cenar, no quieren que él les pague. “Mis amigos no me dejan pagar porque somos todos iguales. Lo importante es juntarnos, no quién paga. Mis amigos siguen siendo de acá. Vengo con ellos, estoy con ellos todo el día. Tengo solamente un tío que vive en la casa que fue de mis abuelos”, explicó. 

Mientras se dirigían a lo de “Chito”, pariente del jugador xeneize, la gente no dejaba de acercarse para saludarlos pero sólo se detuvieron frente a un asado que alguien estaba preparando en la calle.

Ya en el domicilio, “Chito” los recibió pero les avisó que no podía hablar normalmente porque había sido sometido a una traqueotomía por problemas de tiroides. “Pero tiene más vidas que un gato éste. Jugaba en River. Es el único ‘gallina’ de la familia. Acá vivían mis abuelos y sus ocho hijos y todos los nietos”, rememoró el exdelantero de Juventus de Italia, entre otros clubes.

Sentados en el comedor familiar de la casa, Carlitos reveló qué hizo con el primer sueldo que cobró en el Corinthians de Brasil, donde jugó entre 2004 y 2006. “Compré diez casas para mi familia fuera del barrio. Tenía 19 años. Siempre dije que la nueva generación tiene que ser mucho mejor a la anterior. Ese fue mi pensamiento siempre. Y no solamente por mis hijos, sino por todos los chicos de la familia. Mi hermano fue a Inglaterra y a China con nosotros y sus hijos fueron al mismo colegio que mis nenas”, confesó. 

No obstante, Tevez remarcó que no le gusta que lo pongan como un ejemplo para los más chicos porque “es una responsabilidad”. 

La “extrañitis” de estar en casa

​Habitualmente alejado de sus pagos debido a su carrera como futbolista profesional, Carlitos reconoció que siempre le gusta volver a donde se formó como persona. 

“A veces cuando estoy de vacaciones juego en la canchita. La paso bien. Mi mundo es acá, vuelvo porque me trae a la realidad. Yo salí de este lugar, puedo viajar por el mundo, pero soy feliz acá porque es donde yo pasé mis días. Lo que todos admiran de mí lo aprendí acá. A mí no me gusta que me pongan como ejemplo. Si se quiere, se puede. Yo solo soy ejemplo de mis hijos, como mis viejos lo fueron para mí. Somos cinco hermanos, y cuando era chico yo no quería ser futbolista, quería ser albañil como mi viejo. El sigue trabajando de eso, y cuando quise que no trabajara más, casi se muere. Estuvo dos meses y no aguantó. Nunca dejó de trabajar. Siempre lo ves lleno de cal. El fue la creación de lo que hoy soy yo. Mis viejos fueron muy importantes, un ejemplo para mí”, explicó.

Ni lerdo ni perezoso, Carlitos llevó a Su Giménez a la canchita de barrio donde despuntaba el vicio cuando era pequeño. Y como era de esperarse, el pedido de selfies, autógrafos y saludos a ambos se multiplicaba paso a paso.

Después de posar con los vecinos nuevamente,, Susana y Carlitos se despidieron para reencontrarse en la casa del futbolista y compartir una cena con Vanesa, la esposa del ídolo de Boca, y sus tres hijos: Florencia, Katie y Lito.

Un romance con idas y vueltas, pero solidificado con el tiempo

“Hace 16 años que estamos juntos. Yo tenía 18 y fui a un baile con mis amigos y ella había ido con sus amigas. Estaba bailando con una terrible rubia y ella estaba delante mío. Nos vimos y fue amor a primera vista. Pero ella no me miraba porque estaba con la otra chica. Así estuvimos un rato largo. Después, me fui con mis amigos y ella pasó por atrás. Mandé a mi primo a buscarla y para que le dijera que quería bailar con ella. Nos pusimos a bailar. Alguien me toca la nuca y era la rubia. Me dejó el teléfono”, rememoró Carlitos al ser consultado por la diva sobre cómo había conocido a su mujer. 

Otro tramo importante del reportaje ocurrió cuando el matrimonio recordó el día en el que se enteraron de que, tras las primeras dos niñas, serían padres de un varón. “Vamos a hacer la ecografía en Italia, nos dicen que era un varón y Vane empezó a llorar. Yo saltaba de alegría. Entonces le pregunto qué le pasa. ‘Ahora van a comparar al nene con vos, que si juega al fútbol o si no juega, que si es malo’… Mirá en lo que pensaba”, contó él. Y luego, la propia Vanesa dio su versión: “Pero qué boluda pensar eso. Ahora sé que la primera que le diga algo al nene la mato”.

Llegando al final del encuentro con su familia, Tevez se refirió al mal momento que atravesó por la muerte de uno de sus mejores amigos. “Íbamos al club juntos y estábamos todo el día juntos. Tenía 16 años y fue un golpe muy duro. Yo estaba jugando el Mundial Sub 17 en Trinidad y Tobago. Viajó mi viejo para contármelo. Me lo dijo cuando estábamos volviendo en el avión. La última vez que lo vi presentí que era la última”, subrayó. 

En cuanto a su futuro en el fútbol luego del retiro, Carlitos expresó sus ganas de “disfrutar de la vida” y volvió a remarcar su deseo de ser presidente de Boca. “Me gustaría prepararme antes. Yo amo a Boca, entonces, desde donde pueda ayudar y hacer lo mejor para el club, lo voy a hacer. No me perdonaría el día de mañana ser presidente y no estar capacitado”, señaló. 

Y así terminó el extenso encuentro de Susana con Carlitos, el cual mostró a la diva en su costado más sencillo y humano para volver con todo a las noches de Telefé




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