¿A quién no le gustaría tener tiempo para meterse de lleno en la lectura? Es más fácil de lo que parece.


Junto con hacer más ejercicio, leer más libros es una de las promesas de principio de año más populares, y una de las rotas con mayor frecuencia. Con las vidas ocupadas por trabajos, estudios y familias, encontrar el espacio para relajarse y disfrutar una buena novela parece más difícil que nunca, especialmente con la presencia constante del celular en nuestras vidas.

Por este motivo, les compartimos algunos consejos para que este 2018 la promesa pueda ser cumplida:

1- Programar tiempo para leer: cuando no hay tiempo disponible para leer hay que crearlo. Hay dos excelentes opciones para lograr esto. La primera es encontrar un espacio durante el día, como en el colectivo camino al trabajo o durante la hora de almuerzo, y la segunda es meterse en la cama una hora más temprano de lo usual y leer. Esta última opción además ayuda a quedarse dormido con mayor facilidad.

2- Llevar un libro a todos lados: no hay cartera, mochila o portafolios en el que no quede espacio para un libro. El tenerlo encima todo el tiempo es una excelente motivación, según sugiere Austin Kleon, autor de Robá Como un Artista.

Libro

3- Tirá tu celular al mar: ¡Metafóricamente! Ponelo en modo avión, o, si querés estar siempre disponible para algunas personas, ponelo en silencio y programalo para que solo suene cuando recibís mensajes o llamadas de ciertos contactos.

4- Si no estás disfrutando el libro o aprendiendo algo, abandonalo: Borges lo dijo mejor que nadie. “Yo siempre les aconsejé a mis estudiantes que si un libro los aburre lo dejen; que no lo lean porque es famoso, que no lean un libro porque es moderno, que no lean un libro porque es antiguo. La lectura debe ser una de las formas de la felicidad y no se puede obligar a nadie a ser feliz”.

5- Usá los tiempos libres: en el día a día hay numerosos espacios cortos que pueden ser aprovechados para leer en lugar de revisar Instagram o memes de gatos, ya sean la fila del supermercado o la espera para un turno médico. En estos casos los cuentos cortos o las poesías en el celular son ideales.

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6- Lee libros de papel: no solo retenés mucho más que leyendo en el celular o el Kindle, sino que te distraés menos. Es difícil concentrarse en la lectura si cada cinco minutos te llega una notificación nueva o si te se te ocurre algo que querés “chequear un minuto” en el teléfono.

7- Escuchá audiolibros: no se comparan con el papel, y probablemente nadie en su sano juicio recomendaría escuchar 100 Años De Soledad en lugar de leerlo. Pero para novelas pasajeras puede servir en los casos en que no se puedan usar las manos, como cuando se está manejando el auto.




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