Un fallo en el cohete lanzador Vega provocó la perdida del satélite de observación español "Ingenio", poco después del lanzamiento de este martes desde Kourou, Guayana Francesa.

"A los 8 minutos del despegue de la misión Vega VV17, tras el primer encendido del motor de la etapa superior del Avum, se identificó una desviación de trayectoria que conllevaba la pérdida de la misión", explicó la Agencia Espacial Europea (ESA) en un breve comunicado.

Se trataba de una misión que se encargaría de vigilar desde el espacio el estado de los suelos, del agua, del aire, e incluso la contaminación de las ciudades.

Liderado por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), el coste total del Gobierno en este proyecto, iniciado en 2008, ronda los 200 millones de euros.

Fue la primera vez que España diseña y desarrolla un sistema completo espacial. De hecho, los contratistas principales, el subsistema, los equipos, los operadores y la explotación comercial fue española.

Entre su instrumental de vanguardia, se destacaba una cámara dual de última generación que puede tomar imágenes de la Tierra con una resolución de 2,5 metros.