Una palabra que no deja de escucharse en estos últimos meses es "incertidumbre". La pandemia de coronavirus puso al mundo en stand by y eliminó por completo cualquier certeza que pudiéramos creer tener sobre el futuro. El deporte no sólo no está exento, sino que es una de las actividades más afectadas.

En nuestro país, las competencias fueron suspendidas y algunas de ellas se dieron por finalizadas semanas después de iniciada la cuarentena obligatoria, como la Liga de Vóleibol Argentina o la Superliga de Fútbol. La Confederación Argentina de Básquetbol (CABB) y la Asociación de Clubes (AdC), en cambio, hicieron todo lo posible por cerrar la Liga Nacional en el campo de juego.

"El Comité de Crisis conformado por AdC y CABB comunica que de acuerdo a la situación actual que vive la Argentina en torno a la pandemia del coronavirus COVID-19, se da por finalizada la temporada 2019/20 de la Liga Nacional de Básquetbol", anunciaron oficialmente el pasado 17 de junio.

El comunicado informando sobre la "terminación temprana" de la Liga Nacional de Básquet (Foto: captura Twitter)

Antes de tomar esta determinación, directivos de las organizaciones realizaron audiencias con el Ministro de Turismo y Deportes, Matías Lammens, y presentaron ante las autoridades nacionales las denominadas 'Guía básica para la práctica de básquetbol durante la pandemia' y 'Guía de Competencias AdC'. Pero los documentos no fueron aceptados y la temporada terminó sin campeón ni descensos.

"Había muchas cuestiones que se querían definir, por eso se planteó la posibilidad de jugar en una sola sede, en el interior del país. Los organizadores hicieron todo lo posible para que se terminara con un campeón, pero fue imposible", explica a Vía País el entrenador de Atenas de Córdoba, Osvaldo Arduh, quien considera que "la suspensión total fue la decisión más acertada".

Osvaldo Arduh, entrenador de Atenas (Foto: atenas.com.ar)

"Era toda una movida", asegura el alero de Boca Juniors Lucas Gargallo, quien confiesa que "al principio estaba ilusionado, pero a medida que iba pasando el tiempo se iba alejando esa ilusión". Lo mismo le pasó al cordobés Gastón Whelan, jugador de Instituto: "Las expectativas estaban altas, entonces cuando salió la noticia de la finalización fue un golpe, pero la situación es bastante compleja y creo que priorizar la salud de los actores fue lo correcto", analiza el base de 25 años.

Instituciones en crisis

Junto con el golpe deportivo, la pandemia propició una crisis económica en los clubes que estaban bien y la acentuó en aquellos que ya tenían problemas. "Esto nos afectó bastante porque somos una entidad sin fines de lucro que hace más de tres meses que está cerrada, institucionalmente es un disparate", afirma Horacio Masino, presidente de Argentino de Junín.

Horacio Masino, presidente de Argentino de Junín (Foto: Instagram/argentinojuninof)

"Empezamos a pensar cómo cumplir los compromisos económicos asumidos sin el retorno de la actividad, cumplimos los contratos, renegociamos los alquileres de los jugadores que se fueron. No tenemos deudas gracias a que los sponsors se mantuvieron con nosotros, pero tuvimos que salir a buscar recursos con eventos, vendimos pizzas, comidas típicas, tapabocas, recibimos donaciones", relató el dirigente.

De todas maneras, los clubes grandes donde los gastos son mucho más elevados también se ven afectados por esta difícil situación. San Lorenzo, el tetracampeón y defensor del título, tiene deudas con sus jugadores. "Hay una idea de abonar hasta el 31 de marzo, que todavía no pasó, pero hay intenciones del club para abonar. Mi contrato era por un año, hasta junio, y con todo esto no sabremos que pasará", reveló días atrás el pivot uruguayo Esteban Batista en diálogo con Uno Contra Uno Radio.

De hecho, la institución presidida por Marcelo Tinelli fue sancionada por la Federación Internacional de Básquetbol (FIBA) debido a una deuda salarial que mantiene con el base estadounidense Donald Sims, y deberá abonar alrededor de 100.000 dólares. Ferrocarril Oeste es otro de los clubes que tiene deudas con su plantel.

San Lorenzo fue sancionado por una deuda con el estadounidense Donald Sims. (Foto: Twitter/CASLABasquet)

"En mi caso el club está al día y desde que arrancó la pandemia están haciendo un gran esfuerzo para cumplir lo que resta del contrato", dejó en claro Gargallo, surgido en las inferiores del Xeneize, mientras que Whelan afirmó que "Instituto respetó las condiciones que la AdC puso a los clubes, por ende cumplieron con el 80% de los contratos. El resto queda por negociar aún, bajo las condiciones que se establezcan".

"Creemos que la AdC debería tramitar un préstamo a tasa cero con el Gobierno", opina Masino, quien está al frente del 'Turco', uno de los clubes "austeros" de la competencia. Según contó a Vía País, hay otras instituciones miembros de la AdC que coinciden con él y otra a las que no les interesa porque "cada club tiene realidades muy distintas".

Lucas Gargallo, alero de Boca Juniors (Foto: Emmanuel Fernández/Clarín)

La Liga que se viene

Ahora, lo que queda es mirar para adelante, aunque el panorama no está para nada claro. "Hoy no se sabe cuándo ni cómo se va a jugar", afirma Masino. Todos ven una próxima Liga más corta, seguramente con presupuestos más acotados y quizás con menos jugadores extranjeros.

Para Whelan, "son meses de mucha incertidumbre y pocas respuestas". "Estoy comunicándome con mi agente y con compañeros diariamente para saber si hay novedades, si salió algo nuevo", cuenta el jugador que no tiene precisiones sobre su futuro. Gargallo tampoco renovó con Boca, aunque "hay intención de las dos partes de que pueda continuar, pero esos temas están en la nada por el momento".

Gastón Whelan (Foto: archivo)

"Sobre la temporada que viene no hay precisiones, no sabemos cómo se va a dar el torneo. Va a ser muy dificil para todos, en medio de una crisis", vaticina Arduh, y agrega: "Es muy difícil empezar a diagramar un torneo que no se sabe cuándo ni de qué forma va a comenzar. Con esta incertidumbre no se puede avanzar".

Sin dudas, la 2020/21 será una temporada muy difícil para todos los clubes, que deberán rearmarse y reinventarse para poder salir adelante.