"Se reían, decían que le habían roto la jeta a uno", dijo la testigo que permitió encontrar a los rugbiers

Una empleada de un hotel cercano al lugar en el que murió Fernando Báez Sosa fue clave para dar con el paradero de los acusados por el crimen.

"Se reían, decían que le habían roto la jeta a uno", dijo la testigo que permitió encontrar a los rugbiers
27 de enero de 2020, 14:06