Varios integrantes del seleccionado de rugby de Nueva Zelanda se sometieron a una curiosa práctica de la cultura japonesa, lugar donde se desarrolla el Mundial.


Los All Blacks, la selección de rugby de Nueva Zelanda, es siempre protagonista en los mundiales de la disciplina. No solo por su calidad de potencia histórica que se revalida cada año, sino también por facetas curiosas que siempre han denotado, comenzando por su icónico “Haka“.

En esta ocasión, fiel a su distinguida bravura, varios de ellos decidieron someterse a una curiosa técnica de recuperación de la cultura japonesa, que implica ser enterrado con arena volcánica encendida.

Aprovechando la fecha libre en el Mundial de Rugby, se acercaron al Beppu Beach Sand Bath para incursionar en esa práctica. Cerca del complejo está el Oita Stadium, donde los campeones defensores jugarán ante Canadá el 2 de octubre.

“Es una forma única de recuperarse y refrescarse después de entrenar duro“, expresaron los rugbiers del estado oceánico, liderados por su capitán Kieran Read en la idea de tomar el peculiar baño.




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