Un punto en la ley da ventaja a las dos fuerzas que más votos obtuvieron en las legislativas de 2017. 


“Espacio cedido por la Dirección Nacional Electoral”. Esa frase será escuchada entre hoy y el 9 de agosto hasta el cansancio. Es porque arranca oficialmente la campaña electoral en medios de comunicación audiovisual de todo el país.

La frase será también lo único que tendrán en común los spots de las 10 fuerzas políticas que competirán en las elecciones primarias del 11 de agosto. El resto del contenido será, como se dice popularmente, “a matar o morir”.

Hasta el inicio de la veda, 48 horas antes de ir a las urnas, habrá 62.687 horas de propaganda gratuita que se sortearon el lunes pasado y fueron distribuidas entre todas las agrupaciones políticas por la Dirección Nacional Electoral (DINE).

Los espacios de publicidad electoral se dividieron en 3.166 medios de todo el país: 2.137 entre radios AM y FM y 1.029 servicios de cable y TV abierta, según precisó la DINE. Así, comienza la danza de spots propagandísticos que siempre despiertan la curiosidad de los votantes.

Mauricio Macri ya lleva varias campañas electorales.

Con el decreto 429/19 del 21 de junio el Gobierno reglamentó el tiempo gratuito de propaganda para los partidos políticos. Esto fue determinado por la nueva ley electoral impulsada por el oficialismo que redujo a la mitad los espacios.

De las 62.687 horas, la mitad se repartió en partes iguales entre todas las agrupaciones políticas. El resto en función de los votos obtenidos en la elección 2017 en la categoría de diputados. Fueron beneficiados entonces Juntos por el Cambio y Frente de Todos.

A su vez, se dividieron por distrito y categorías. Como este año hay elecciones presidenciales, el 50 por ciento del tiempo distribuido se destinó a los avisos que llamen a votar por las fórmulas y la mitad restante se repartió en partes iguales: 25 y 25 por ciento entre las candidaturas a diputados y senadores respectivamente.

En provincia de Buenos Aires, el porcentaje de propaganda será diferente.

En caso que una provincia celebre simultáneamente sus comicios, como es el caso de Buenos Aires, los porcentajes cambian: el 40 por ciento, para elecciones presidenciales; 20 por ciento para las candidaturas a gobernador; 15 por ciento para diputados y senadores nacionales, respectivamente y el 10% para los legisladores provinciales.






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