Ni genética ni solo cremas: el 80% de cómo envejece tu piel depende de esto, según la ciencia
La Epigenética demuestra que el 80% del envejecimiento cutáneo depende de ciertos factores que hacen que la piel se vea con más edad que la que realmente tiene la persona.
Tus hábitos pueden activar o desactivar el envejecimiento de tu piel. Qué dice la ciencia y cómo aprovecharlo.(Canva)
Al contrario de lo que muchos pensarían, la forma en la que se ve tu piel no está definida solo por el ADN ni por la cantidad de productos que uses en tu rutina de skincare. Hoy la ciencia apunta a otro protagonista: los hábitos diarios.
Desde la exposición al sol hasta el estrés, pasando por la alimentación y el descanso, todo puede influir en cómo envejece tu piel. Y lo más llamativo es que, según los especialistas, gran parte de ese proceso no solo es modificable, sino también reversible.
Qué es la Epigenética y por qué importa
A diferencia de la genética tradicional, la Epigenética estudia cómo factores externos pueden “activar” o “desactivar” ciertos genes sin modificar la secuencia del ADN.
Esto significa que, aunque cada piel tiene una base heredada, su estado real depende en gran medida del entorno y del estilo de vida, como por ejemplo:
La radiación solar
La contaminación
La alimentación
El descanso
El nivel de estrés impactan directamente en su apariencia.
Tus hábitos pueden activar o desactivar el envejecimiento de tu piel. Qué dice la ciencia y cómo aprovecharlo.(Canva)
Las consecuencias son visibles:
Aparición prematura de arrugas
Pérdida de firmeza
Falta de luminosidad
Inflamación
Una menor capacidad de regeneración.
Cuánto influye realmente la epigenetico tu estilo de vida
Una de las afirmaciones más contundentes dentro de este campo es que solo el 20% del envejecimiento cutáneo es genético. El 80% restante depende de factores externos, lo que abre una puerta concreta a la prevención y al tratamiento.
Tus hábitos pueden activar o desactivar el envejecimiento de tu piel. Qué dice la ciencia y cómo aprovecharlo.(Canva)
En otras palabras, el estado de la piel no es un destino fijo: puede modificarse en función de las decisiones diarias.
Cómo “reprogramar” la piel desde adentro y desde afuera
Este nuevo enfoque cambia la lógica del cuidado de la piel. Ya no se trata únicamente de tratar signos visibles, sino de intervenir en los procesos celulares que los generan.
Dormir bien
Mantener una alimentación equilibrada
Reducir el estrés
Proteger la piel del sol
Todos estos detalles que parecen pequeños son pilares fundamentales. Pero, además, los avances en dermocosmética permiten acompañar estos cambios desde el exterior con fórmulas diseñadas para actuar a nivel más profundo.
En este contexto, algunas marcas comenzaron a desarrollar productos inspirados en estos mecanismos biológicos. Un ejemplo es el Hyalu B5 Suractivated Serum de La Roche-Posay, que incorpora tecnología orientada a combatir alteraciones epigenéticas vinculadas al envejecimiento de la piel.
Su propuesta apunta a “reprogramar” la piel envejecida, restaurar la comunicación entre células y mejorar la síntesis de ácido hialurónico, una molécula clave para mantener la hidratación, la elasticidad y la firmeza.
La fórmula combina distintos tipos de ácido hialurónico junto con una tecnología que favorece su producción y retención, lo que permite actuar tanto en capas superficiales como más profundas.
Cómo se usa este tipo de sérum
Este tipo de productos está orientado tanto a quienes empiezan a notar los primeros signos de la edad como a quienes buscan tratar arrugas más marcadas o recuperar firmeza.
Se aplica después de la limpieza
Con unas pocas gotas en rostro y cuello.
Tanto por la mañana como por la noche.
Para potenciar sus efectos, se recomienda complementar con una crema hidratante y, durante el día, usar protector solar.