La ciudad de Villa Allende está de festejo. 


La historia de este poblado comienza con la Estancia de Saldán, la cual fue heredada a los hermanos Baltasar y Juan Gallegos.

Fue en 1632 cuando, a partir de un trueque, la adquirió Don Luis de Tejeda y Guzmán, quien construyó la primera capilla del lugar, además de producir una vasta obra literaria de carácter religioso.

La primera “Vía Blanca” . Durante las primeras décadas del siglo XIX llega el alumbrado público a Villa Allende, siendo la calle de la foto (Sáenz Peña, al costado del Polideportivo) la primera “vía blanca”, hogar de numerosos bares y almacenes.

Para el siglo XVIII se conformó un asentamiento aborigen.

Así se fundó “La Reducción de los Vilelas” (actualmente “La Reducción”) que reunió a doctrineros, maestros, herramientas para así construir la capilla de San José.

El primer cine de Villa Allende se inauguró alrededor de 1930 y funcionaba en un gran salón de la esquina Roque Sáenz Peña y Rivera Indarte. Era propiedad de Julio Monzoni y luego pasó a manos de Don Luis Questa. También era sede de bailes, obras de teatro, actos y fiestas cívicas. Tenía gallinero, platea y balcón de tertulias, desde donde tocaba la orquesta. Hacia 1940 se traslada al salón de los Jair (hoy Bingo) y la vieja sala pasa a ser, sucesivamente, Bar y Billares, tienda La Argentina y fábrica de alfombras Grunhaut. Actualmente, el local es ocupado por la lomitería Betos.

En 1790, debido a la mala administración de la familia sucesora a Tejeda, la estancia fue rematada.

Pasó a manos de Juan Pérez Bulnes por la suma de 2.520 pesos.

El Hotel Maluf fue y sigue siendo, a pesar de su abandono actual, uno de los íconos de Villa Allende. Se comenzó a construir en 1938, en la intersección del arroyo y la Av. Goycoechea frente al Hotel Villa Allende (hoy Salón de Fiestas Tiyuca), que también pertenecía a la familia Maluf. En 1966 se transformó en una colonia de vacaciones de los militares y posteriormente, en clínica. Originalmente tenía 8500 m² de terreno.

Los siguientes años, este lugar pasó de dueño en dueño hasta que, en 1888, fue arrendada por Manuel Enrique, José Segundo y Guillermo Federico de Allende, cuyo propietaria era su tío el Dr. Allende y a su madre, Doña Mercedes.

Los hermanos crearon la sociedad comercial agrícola llamada “Razón Social José y Guillermo de Allende Hermanos”, a la que se les unió Juan Martín de Allende, otro de sus hermanos. Ese año, los cuatro socios-hermanos adquirieron definitivamente la estancia.

El paisaje y el clima hacían de este espacio, un lugar ideal para la recreación y el descanso de la gente.

Viejas postales de la ahora reconocida como Capital Nacional del Golf.

Es así, como emprendieron la formación de un pueblo.

Eligieron a tal fin, un lugar llano, con leves altibajos, flanqueado por dos arroyos, que llamaban “La Playa de Saldán”, y bautizaron a la nueva urbanización con el nombre de Villa Allende.

Actualmente, la reconocida “Capital Nacional del Golf” cuenta con glorias como el Córdoba Golf Club, el convento de San Alfonso, la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, el Anfiteatro, el Nogal Histórico, la reserva laboral Puesto del Carmen y el Polideportivo Municipal, conjugando así naturaleza, recreación, deportes, vida nocturna y confort.






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