Le pidieron a la madre que no la lleve más y que la haga ver por un psicopedagogo.


Un jardín maternal de Viedma fue obligado por la justicia a pagar por “daños y perjuicios” a un familia cuya hija rechazaron porque lloraba mucho. Además le pidieron a la madre que lleve a la criatura a un psicopedagogo y a un pediatra.

Niña llorando. Imagen ilustrativa.

Se trata de la guardería Pie Pequeño que en el año 2016 recibió una denuncia por no permitir que una pequeña asista a la institución alegando que molestaba su llanto. El juez Civil, Leandro Oyola ordenó el pago de $35.000 más costas e intereses.

El hecho se desencadenó cuando a las pocas semanas de asistir la directora citó a los padres. En esa oportunidad la autoridad del jardín les explicó que: la niña no había logrado integrarse al grupo, que presentaba un cuadro de angustia, lo que no permitía que el resto del grupo trabaje, razón por la cual finalmente les pidió que no la lleven más al Jardín y que la hagan ver por un psicopedagogo y su pediatra”, indicó el medio VMD noticias.

Tras la denuncia, el Concejo de Educación se comunicó con la directora quién reconoció los hechos y pidió disculpas. La mujer además solicitó que la menor vuelva a la guardería. La pareja se negó a regresar a Pie Pequeño argumentando “falta de confianza” además llevaron a su hija a un pediatra y psicopedagogo para constatar el buen estado de salud de la niña.

“La conducta de la autoridad del Jardín era discriminatoria, excluyente, lesiva de los derechos fundamentales de la niña, excluyéndola arbitraria y tempestivamente del Sistema Educativo”, indicó la madre de la criatura luego de iniciar el proceso civil.

En tanto que el fallo judicial estableció que: “es el jardín el que debe adaptarse a los niños/as y no al revés”. El juez Oyola además planteó la institución no disponía de cause legal para obrar como lo hizo ni tampoco demostró realizar esfuerzos para la correcta integración de la beba. 




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