Ronald Rondón, técnico: "Un rollo de papel higiénico en la heladera va a absorber la humedad y eliminar los olores"
El especialista en electrodomésticos explica la razón física detrás del truco viral. Cómo actúa la celulosa en el electrodoméstico y el recaudo para evitar moho.

El mantenimiento adecuado de los electrodomésticos del hogar resulta fundamental para garantizar la conservación higiénica de los alimentos y optimizar el consumo de energía. Dentro de la rutina del hogar, la acumulación de condensación y la presencia de emanaciones desagradables dentro de la heladera representan inconvenientes cotidianos frecuentes. Frente a esta problemática, la circulación de recomendaciones caseras en plataformas digitales popularizó un truco sumamente económico: colocar un rollo de papel higiénico en una de las rejillas del electrodoméstico.

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Lejos de tratarse de un mito sin fundamento, la efectividad parcial de este método fue explicada por el técnico en electrodomésticos Ronald Rondón, quien precisó el funcionamiento básico de esta técnica doméstica: "Un rollo de papel higiénico en la heladera va a absorber la humedad y eliminar los olores de forma progresiva".

La acción de la celulosa sobre la humedad ambiental y las bacterias
La explicación técnica detrás de esta práctica reside en la composición del papel. Al estar fabricado con fibra de celulosa vegetal, posee una estructura porosa con una elevada capacidad de retención de agua. Cada vez que se abre la puerta de la heladera o se introducen recipientes tibios, el aire interno se carga de vapor que suele condensarse en las paredes, cajones y estantes. El volumen del rollo seco actúa como una superficie de absorción que retiene parte de esa humedad ambiental.
Al mantener los niveles de humedad relativa bajo control, se ralentiza el deterioro de las verduras frescas y se dificulta la proliferación de moho o bacterias responsables de la descomposición. Asimismo, al atrapar las microgotas en suspensión donde viajan las partículas aromáticas de las comidas, el ambiente conserva una sensación de frescura más prolongada.

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La advertencia indispensable: recambio periódico y saturación del papel
A pesar de la utilidad del truco en modelos de heladeras tradicionales o con deficiencias de ventilación, los especialistas en mantenimiento lanzan una recomendación categórica: el papel higiénico se satura con rapidez y, una vez húmedo, debe reemplazarse inmediatamente para evitar el efecto contrario. Dejar un rollo empapado en un espacio frío y oscuro genera un foco propicio para el desarrollo de hongos que pueden contaminar los alimentos cercanos.

Por esta razón, se aconseja utilizar exclusivamente rollos nuevos, vírgenes (que no hayan permanecido previamente en el cuarto de baño) y sin fragancias artificiales para no alterar el sabor de las comidas. El reemplazo debe ejecutarse cada dos o tres semanas. En heladeras modernas provistas de sistemas No Frost o filtros de carbón activado, el truco resulta prescindible, siendo preferible mantener una limpieza periódica con bicarbonato de sodio para desinfectar las superficies de forma definitiva.
