El precio del iPhone plegable ya apunta a un récord, así es el modelo más caro que ha vendido nunca Apple
Analistas estiman que el primer dispositivo fold de la marca superará ampliamente los 2.000 dólares, marcando un techo histórico de costos.


La cuenta regresiva para el evento de septiembre de Apple, anunciado para el día 9 bajo el lema "Surprise and shine", aumentó la expectativa dentro del sector tecnológico. En esta cita, la compañía con sede en Cupertino presentaría su primer teléfono inteligente con pantalla flexible formato fold, un dispositivo que la industria ya perfila tentativamente bajo la denominación de iPhone Ultra. Sin embargo, más allá de sus especificaciones técnicas, el debate central entre analistas y consumidores se enfoca en las horquillas de precio proyectadas para este lanzamiento.

Analistas reconocidos de la cadena de suministro como Ming-Chi Kuo ubican la cifra de salida en Estados Unidos entre los 2.000 y 2.500 dólares, un rango que concuerda con las previsiones de Mark Gurman (de Bloomberg) y firmas financieras como Barclays o IDC, que auguran configuraciones tope de gama cercanas a los 3.000 dólares. Al tipo de cambio en Argentina (tomando como referencia el dólar blue de $1.560), la versión de entrada rondaría los $3.120.000 a $3.900.000 pesos, mientras que el modelo más avanzado escalaría hasta alcanzar aproximadamente los $4.680.000 pesos.

A nivel global, filtraciones procedentes de la cadena de distribución en China, como las publicadas en Weibo por el filtrador Instant Digital, sugieren valores equivalentes a 2.377 dólares para la versión de 256 GB (unos $3.708.000 pesos), 2.675 dólares para la de 512 GB (alrededor de $4.173.000 pesos) y casi 2.972 dólares para la capacidad de 1 TB (cerca de $4.636.000 pesos).
Sin embargo, trasladar estas previsiones al mercado internacional requiere considerar la política de comercialización e impuestos habitual de la firma. En el plano local, la importación y los márgenes comerciales de distribución suelen elevar de forma considerable el costo final respecto al valor oficial sugerido para Estados Unidos.
De confirmarse estos cálculos, el dispositivo de Apple debutaría con una brecha de costo considerable respecto a sus competidores directos. La surcoreana Samsung, que ya comercializa la octava generación de su serie flexible (Galaxy Z Fold8) a partir de los 1.899 dólares en el mercado estadounidense (aproximadamente $2.962.000 pesos), mantiene una ventaja de ocho años en el desarrollo de software y bisagras.
La estrategia de ingresar de forma tardía a una categoría asentada pero posicionándose en el segmento más alto de precio replica la maniobra comercial que la empresa ya ejecutó con productos como los AirPods Max o el Apple Watch.


Desde la perspectiva de la ingeniería de hardware y la ciencia de materiales, el elevado costo de fabricación de un teléfono plegable responde a la complejidad de sus componentes principales. La producción de un panel OLED flexible requiere el uso de capas de poliimida incolora o vidrios ultra delgados (UTG, Ultra-Thin Glass) capaces de soportar cientos de miles de ciclos de doblado sin fracturarse ni deformar el material.
Asimismo, la bisagra mecánica constituye uno de los módulos más costosos y complejos de ensamblar. Estos mecanismos utilizan aleaciones de titanio, acero de alta resistencia y sistemas de engranajes microscópicos diseñados para dispersar la tensión del pliegue, minimizar la arruga visible en el centro de la pantalla y evitar el ingreso de partículas de polvo al interior del chasis. Esta exigencia técnica reduce el rendimiento de la cadena de ensamblaje (yield rate) en comparación con un teléfono de estructura rígida tradicional, encareciendo directamente los costos de producción por unidad.