Así lo indica el último informe del Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA) de la Universidad de Belgrano, en base a los datos del Anuario Estadístico Educativo 2018 elaborado por el Ministerio de Educación.


De los 2.484 niños que comenzaron primer grado nuestra provincia en 2006, 1.532, es decir el 61%, finalizaron el colegio secundario doce años después, en 2017, según indica el último informe del Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA) de la Universidad de Belgrano, en base a los datos del Anuario Estadístico Educativo 2018 elaborado por el Ministerio de Educación.

Sin embargo, estas cifras difieren de acuerdo con los sistemas de gestión. De hecho, las escuelas secundarias privadas graduaron al 147% por ciento de los alumnos que iniciaron su escolaridad primaria en 2006, una desproporción que se explica en el exponencial aumento de su matrícula durante esos años. En tanto, los colegios estatales sólo lo hicieron con el 47%.

Tierra del Fuego ostenta los mejores índices del país, pero a nivel nacional los índices son preocupantes: de los 833.526 niños que comenzaron primer grado en 2006, sólo 345.170, es decir el 41%, finalizaron el colegio secundario doce años después.

“Se trata de un verdadero llamado de atención. De cada 100 niños que ingresaron al primer grado estatal en 2006 apenas 33 terminaron el ciclo secundario en 2017. Mientras tanto, en el sistema privado esta proporción trepa al 69 por ciento, es decir más del doble”, subraya Alieto Guadagni, director del Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA) de la Universidad de Belgrano.

El análisis también revela resultados distintos al dejar de mirar la media nacional para enfocarse en cada una de las provincias que integran nuestro extenso país. Por ejemplo, tanto en la ciudad de Buenos Aires como en Tierra del Fuego culminó el ciclo secundario casi el 60 % de los alumnos que ingresó a primer grado en 2006. Mientras tanto, en las provincias de Misiones, Formosa, San Juan y Santiago del Estero, lo hizo menos del 30%.

“Estamos en presencia de una enorme desigualdad. Si prestamos atención a las cifras relativas a los diferentes sistemas de gestión, notamos que, en todas las jurisdicciones, las escuelas de gestión privada muestran una mayor relación entre graduados secundarios en 2017 e ingresantes al primer grado de la primaria en 2006, respecto de las escuelas de gestión estatal”, señala Guadagni.

“Esto nos habla de inequidad educativa y social. La deserción de nuestra escuela secundaria no sólo es muy elevada, sino también muy desigual. Nuestra graduación secundaria es muy escasa, además, cuando se la compara con otras naciones latinoamericanas”, agrega el director del Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA) de la Universidad de Belgrano.

Como hecho positivo, la matrícula total secundaria de 2018 es un 13,2% mayor que la del 2003. “También lo es que la graduación secundaria en 2018 fuera superior a la del 2003. Pero es notoria la evolución disímil de la graduación estatal y de la privada, ya que esta última creció más del doble que la estatal: 22,7% versus 9,6%. Las evidencias indican que la escuela secundaria es muy desigual en su cobertura a lo largo de nuestro territorio. Pero también lo es la graduación secundaria correspondiente a escuelas estatales y privadas”, completa el especialista.




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