La sorpresa de Emilia, torta XXL y una súper picada: así fue el mega festejo de Duki por sus 30 años
El cantante celebró su cambio de década en la comodidad de su casa. La sorpresa que le organizó Emilia Mernes.


El 24 de junio, el universo de la música urbana se vistió de gala para celebrar los 30 años de Mauro Ezequiel Lombardo, popularmente conocido como Duki. Tras consagrarse a nivel internacional y conectar una década de éxitos rotundos, el artista sopló las velitas apenas arribó al país luego de un viaje enfocado en nuevos proyectos personales. Lejos de las ostentaciones públicas, el rey del trap eligió resguardarse en la comodidad de su casa para compartir un gran banquete junto a sus personas más cercanas.


La celebración comenzó desde temprano gracias a la complicidad de su pareja, Emilia Mernes. La cantante entrerriana acudió a sus redes para revelar que se despertó a las 7 de la mañana para prepararle una sorpresa mañanera: lo esperó con una torta verde, una velita encendida y una bolsa plateada con una romántica tarjeta.

"La hice madrugar para la sorpresa para su padre. Pobre no da más, mi amor", bromeó Emilia en su Instagram mostrando a Roma, la perrita que comparten durmiendo tras el madrugón.
A pesar del cansancio del viaje, Duki cerró su día especial con un festejo íntimo pero a lo grande en su hogar. Manteniendo su fiel estilo urbano y relajado, el cantante sopló las velas vestido con una remera oversize de manga corta combinada con una prenda de manga larga para protegerse del frío de Buenos Aires.

El evento contó con un gran banquete de lujo, ideal para que los presentes pudieran picar diferentes opciones gastronómicas a lo largo de la noche.

El gran atractivo de la velada fue, sin dudas, el postre elegido para el brindis. El artista optó por una torta Rogel XXL de gran tamaño que ocupaba la mayor parte de la isla de su cocina.
La imponente preparación constaba de múltiples capas de masa crocante, un abundante relleno de dulce de leche repostero y una generosa cubierta de merengue italiano quemado. Sobre la superficie se posaron casi 30 velas de color negro, manteniendo la estética y la elegancia urbana de la noche.
Emilia inmortalizó el feliz momento con una fotografía posterior al clásico canto de cumpleaños, dejando en claro la alegría del músico por celebrar rodeado de puro afecto.