"Una porquería sin ganas": las duras críticas a Justin Bieber por su show en el entretiempo de la final del Mundial 2026
Las redes sociales no le perdonaron al cantante canadiense que eligiera un tema lento y acústico en lugar de sus grandes éxitos.


La histórica final del Mundial 2026 entre Argentina y España en el MetLife Stadium tuvo absolutamente de todo. Por primera vez en la historia de la competencia, la FIFA implementó un megashow de entretiempo de 17 minutos al más puro estilo del Super Bowl, con el objetivo de unir la pasión del fútbol con un despliegue musical sin precedentes.

Si bien las presentaciones de figuras como Shakira, Madonna y BTS deslumbraron por su energía, la incorporación de último momento de Justin Bieber terminó convirtiéndose en el blanco de las feroces críticas y la indignación de los espectadores en las redes sociales.
El partido se encontraba en un tenso y cerrado empate 0-0. El ambiente requería mantener el ritmo cardíaco al límite, pero el cantante canadiense tomó una decisión artística que congeló por completo la atmósfera festiva.
¡ABURRIÓ A TODOS! LA OLA DE CRÍTICAS A JUSTIN BIEBER EN EL MEDIO TIEMPO
— Vía País (@ViaBsAscomar) July 20, 2026
Con la final 0-0, el cantante bajó la vibra de todo el estadio con un tema acústico y lento. ❌⚽️ Las redes no se lo perdonaron y estallaron los memes.
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Bieber, de 32 años, saltó a la cancha precedido por una divertida presentación de los protagonistas de la serie Ted Lasso. Sin embargo, el entusiasmo duró pocos segundos. En lugar de hacer vibrar al público con hits históricos como "Baby" o "Beauty and a Beat", el artista optó por interpretar con su guitarra "EVERYTHING HALLELUJAH", una balada lenta que recientemente se volvió viral en TikTok.

La puesta en escena tenía un propósito: acompañar un video sumamente emotivo que se proyectaba en las pantallas gigantes del campo de juego. El gran problema radicó en la transmisión televisiva global, donde dicho video no se lució y el espectáculo quedó reducido únicamente al músico tocando un tema pausado.
En las redes, la respuesta fue despiadada: los usuarios argentinos e internacionales lo acusaron de tener "ganas de tirar abajo el ánimo de la final", tildando la presentación de ser "una porquería a medias sin ganas" o comparándolo con "un gordito cantando Lamento Boliviano en una peña". "Justin Bieber le quitó la emoción al momento y Shakira tuvo que recuperar el ambiente del Mundial", sentenció indignado un usuario en X.

La grieta digital se profundizó con el correr de los minutos. "Qué embole Estados Unidos, por Dios, nunca más un Mundial ahí", lanzaron algunos hinchas cansados de la estructura del entretenimiento norteamericano en eventos futbolísticos.

Otros apuntaron directamente contra el repertorio seleccionado para la cita máxima del deporte: "Me encanta Justin Bieber, pero tío, tenías un montón de temazos entre los que elegir para no poner esa porquería en el Mundial" o "cantó una canción que debería interpretarse en una iglesia, no para animar a un público deportivo".
A pesar del descontento generalizado por el corte abrupto de energía, un sector de los fanáticos salió en su defensa, argumentando que Bieber fue uno de los pocos artistas que se animó a presentarse completamente en vivo y sin pistas de apoyo para su voz.
Más allá de la polémica y el debate sonoro, la ambiciosa producción curada por Chris Martin (Coldplay) cumplió con su costado solidario: recaudar fondos para el Fondo de Educación Global Citizen de la FIFA. Eso sí, para la posteridad de las redes sociales, el paso de Justin por Nueva York será recordado como el momento en que la final del mundo se puso en modo acústico.