María Becerra confesó qué clase de Therian sería y dejó a todos en shock: "Me gustaría..."
La cantante sorprendió con una revelación inesperada sobre su identidad animal en medio del furor por los "therians". La desopilante revelación.


María Becerra no deja de ser noticia, ya sea por sus hits o por sus declaraciones sin filtro que siempre nos dejan recalculando. Durante su paso por la alfombra roja de los Premios Lo Nuestro, donde impactó con una puesta en escena junto a sus cuatro alter egos de Quimera, Gladys, Maite, Jojo y Shanina, la artista se metió en un terreno desconocido: la subcultura therian.

En medio de la entrevista, le consultaron a cuál especie elegiría pertenecer si decidiera sumarse a este movimiento de personas que se identifican espiritualmente con animales. Lejos de esquivar la pregunta, la quilmeña se mostró súper entusiasmada con la idea y eligió un animal que, según ella, encaja perfecto con su ritmo de vida y su personalidad.

"A ver, si yo fuera un therian, a mí me gustaría ser un delfín. Sí, un therian acuático", disparó la cantante ante la mirada atónita de los conductores. Pero lo que verdaderamente descolocó a todos no fue la elección del animal, sino el motivo casi "bélico" por el cual María siente esa conexión especial con estos mamíferos marinos.
La intérprete de "Corazón Vacío" demostró que sabe mucho más de biología marina de lo que se pensaba, aunque con una interpretación bastante particular. Para María, la supuesta ternura de estos animales es solo una fachada y eso es exactamente lo que más le atrae de su comportamiento en libertad.

"¿Sabes por qué me encanta? Porque los delfines son malditos. Como que son mala gente, como que se bulean, se pelean, ¿viste? Como que hacen esas cosas y no sé, me gusta", confesó Becerra entre risas.

Además, destacó una característica biológica que le vendría bárbaro para su carrera: el hecho de que nunca duermen por completo gracias a su capacidad de descansar solo una mitad del cerebro. "No duermen nunca realmente", sentenció la artista, comparando esa energía inagotable con sus jornadas eternas de giras y grabaciones.