Tucumán lideró la creación de empleo privado formal en los últimos tres años
Un informe privado ubicó a la provincia primera entre las 24 jurisdicciones del país, con una suba del 8,3%.


Tucumán encabezó, entre las 24 jurisdicciones del país, la creación de empleo asalariado privado formal en los últimos tres años, según un relevamiento de la Fundación Encuentro (un centro de estudios vinculado al peronismo) difundido en el marco del Día de la Industria Nacional. El informe, titulado "Día de la Industria 2026. ¿Estamos mejor? Industria, actividad y empleo en Argentina, 2023-2026", cruzó datos del INDEC, el SIPA, la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (AFCP) y la CAME para comparar los promedios del primer semestre de 2023 con los del mismo período de 2026.
Las 19 jurisdicciones restantes redujeron su nómina de asalariados privados, con las mayores caídas en Santa Cruz (-18,7%), Tierra del Fuego (-17,4%) y Chubut (-14,6%).
A nivel nacional, el empleo asalariado privado registrado por el SIPA pasó de 6.382.700 puestos en diciembre de 2023 a 6.108.100 en mayo de 2026, una pérdida neta de 274.600 empleos formales (una contracción del 4,3% en 30 meses).
El propio informe advierte sobre una salvedad metodológica que resulta clave para interpretar el liderazgo tucumano: la comparación no toma noviembre o diciembre de 2023 como punto de partida, sino el promedio del primer semestre de ese año, un período atravesado por una sequía histórica. El Gobierno nacional había declarado entonces la emergencia agropecuaria mediante el Decreto 193/2023, que alcanzó a 173 millones de hectáreas, con una pérdida de 11,4 millones de hectáreas cultivadas y un impacto sobre 24,3 millones de cabezas de ganado; la Bolsa de Comercio de Rosario había estimado en ese momento una cosecha de soja de 20 millones de toneladas (la menor desde 1999, con una caída interanual del 54,3%), además de bajas del 39% en maíz y del 48% en trigo. Para una economía provincial con fuerte peso agroindustrial como la tucumana, ese punto de partida resultó particularmente bajo, lo que puede inflar la variación porcentual posterior sin implicar necesariamente un crecimiento sostenido del empleo por fuera de ese efecto de base.
El relevamiento también documentó una caída generalizada en otros indicadores productivos: la utilización de la capacidad instalada de la industria bajó, en promedio nacional, del 66,6% en el primer semestre de 2023 al 57,6% en el mismo tramo de 2026, con retrocesos marcados en sectores como el automotor (de 59,6% a 41,7%) y el textil (de 53,7% a 39,2%), mientras que la refinación de petróleo fue una de las pocas ramas que mostró una evolución favorable. En conjunto, la actividad manufacturera se contrajo un 12% en la comparación entre ambos semestres.