Un proyecto escolar llegó al Hospital Avellaneda para acompañar a niños en tratamiento
La Escuela número 252 Manuel Arroyo y Pinedo entregó bolsitas sensoriales elaboradas por niños, docentes y familias.


Alumnos, docentes y familias de la Escuela número 252 Manuel Arroyo y Pinedo visitaron el Hospital Avellaneda para entregar bolsitas sensoriales destinadas a la Unidad de Estimulación Temprana. La iniciativa nació en el marco de un proyecto de Feria de Ciencias sobre reciclado y cuidado ambiental, y permitió fortalecer el trabajo conjunto entre la institución educativa y el hospital.
La actividad contó con el apoyo del gobernador Osvaldo Jaldo y del ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz. Durante la visita, la comunidad educativa recorrió el servicio y conoció el trabajo que se realiza con niños antes de su escolarización.
Ruth Angel, fonoaudióloga de la Unidad de Estimulación Temprana, agradeció a la escuela, a sus docentes y a su directora por la donación y por el interés en conocer el funcionamiento del área. Explicó que las bolsitas sensoriales ayudan a los niños a reconocer texturas, colores y movimientos, además de contribuir a la motricidad fina, el fortalecimiento muscular, la atención, la curiosidad, la creatividad y la interacción con el entorno.
La directora de Nivel Inicial de la Escuela Manuel Arroyo y Pinedo, profesora María de los Ángeles Apas, valoró la experiencia realizada junto a padres, docentes y alumnos. Según explicó, el proyecto buscó generar conciencia sobre el cuidado ambiental y promover el reciclado de distintos materiales a través de actividades educativas.
La docente Cecilia Palacios detalló que la propuesta surgió por una problemática cotidiana del jardín: los residuos generados por el complemento nutricional, especialmente bolsitas de galletas y sachets de yogurt. A partir de ese trabajo con los niños, decidieron reutilizar esos materiales para confeccionar bolsitas sensoriales y entregarlas al Hospital Avellaneda, aprovechando la red de colaboración que ya existía entre ambas instituciones.
La Unidad de Estimulación Temprana del Hospital Avellaneda funciona como un espacio educativo y terapéutico integral para niños con antecedentes de riesgo o dificultades en su desarrollo motor, cognitivo, emocional o del lenguaje. Los pacientes son derivados desde pediatría, neonatología, neurología o traumatología, y reciben atención desde los primeros meses de vida hasta los cuatro años.
El servicio cuenta con un equipo multidisciplinario integrado por kinesiólogos, psicólogos, terapistas ocupacionales, psicomotricistas, fonoaudiólogos, médicos, trabajadores sociales y maestras integradoras. Su objetivo es brindar tratamientos oportunos, favorecer el desarrollo infantil y preparar a los niños para su inserción social y educativa, tanto en instituciones convencionales como especiales.