Medio siglo de tradición: El Infiernillo volvió a vivir su cambio de bandera


A 3.042 metros de altura, donde el viento de los Valles Calchaquíes pone a prueba la resistencia más experimentada, la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) volvió a cumplir con una cita que ya tiene medio siglo de historia. En su campamento de El Infiernillo, el punto más elevado de toda la red caminera tucumana, se cumplió la 52° edición del cambio de la enseña patria, en el marco Día de la Bandera y a 206 años de la muerte del General Manuel Belgrano.
Detrás de la postal simbólica hay una realidad concreta: la Ruta Provincial N° 307, el corredor que conecta los valles tucumanos y que resulta indispensable para llegar a centros de salud, escuelas, zonas productivas y circuitos turísticos. Sostenerla transitable en esas alturas, donde las nevadas, el frío extremo y los derrumbes son moneda corriente, requiere una logística que pocas rutas del país exigen.

La ceremonia quedó en manos del secretario de Estado de Obras Públicas, Jorge Chrestia, quien estuvo acompañado por el administrador de la DPV, Pablo Díaz, además de legisladores y referentes institucionales de la región.
Chrestia transmitió el saludo de Jaldo y Nazur y dedicó sus palabras a quienes hacen posible que ese camino siga abierto "cuando hay frío, lluvia, derrumbes". Resaltó además el respaldo sostenido del gobierno provincial a la obra pública como política de largo plazo. Díaz, en tanto, puso en valor el significado histórico de la fecha y sumó un reconocimiento especial a los veteranos de Malvinas presentes, al tiempo que destacó el esfuerzo cotidiano de quienes prestan servicio en los tramos más aislados de la provincia.